El organismo advierte que el déficit primario equivale al 3,5 % del PIB y que la deuda pública ronda el 60 %. Una misión llegará a Bogotá en noviembre para evaluar alternativas de apoyo, incluida una posible financiación.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una advertencia sobre la situación fiscal de Colombia y pidió un esfuerzo concertado para contener el crecimiento de la deuda pública. El organismo considera que los actuales desequilibrios presupuestarios no son sostenibles y anunció que enviará una misión a Bogotá a comienzos de noviembre para examinar posibles medidas de apoyo.
Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, expuso la preocupación durante una rueda de prensa realizada en Bangkok, en el marco de las reuniones anuales de la institución.
“El déficit primario de Colombia es muy grande. Representa el 3,5 % del PIB. La deuda alcanza el 60 % del PIB y sigue aumentando. Esta situación no es sostenible ni viable”, afirmó el funcionario.
Chalk sostuvo que el país necesita adoptar medidas para frenar la trayectoria de endeudamiento y mejorar sus cuentas públicas.
FMI evalúa opciones de apoyo financiero
El organismo confirmó que ya inició conversaciones con las autoridades colombianas. La misión prevista para noviembre tendrá como objetivo estudiar distintas alternativas para responder a los desafíos fiscales del país.
Entre las opciones mencionadas están la asesoría en política económica, la asistencia técnica y una posible financiación del Fondo Monetario Internacional.
“Seguimos reflexionando sobre las modalidades de nuestro apoyo: asesoramiento en materia de política económica, asistencia técnica o, potencialmente, financiación del FMI”, explicó Chalk.
El anuncio abre la posibilidad de que Colombia explore nuevos mecanismos de respaldo internacional, aunque el organismo no confirmó que se haya aprobado un préstamo ni precisó las condiciones que tendría una eventual operación financiera.
El funcionario también aseguró que el FMI percibe un compromiso del Gobierno colombiano para abordar los problemas fiscales. Las conversaciones de las próximas semanas permitirán conocer qué alternativas se consideran viables.
La deuda y el déficit, en el centro de la preocupación
El diagnóstico del FMI se apoya en dos cifras: un déficit primario equivalente al 3,5 % del producto interno bruto y una deuda pública cercana al 60 % del PIB, que, según Chalk, continúa aumentando.
El déficit primario refleja la diferencia entre los ingresos del Estado y sus gastos, sin incluir el pago de intereses de la deuda. Cuando se mantiene elevado, el Gobierno tiene menos margen para estabilizar sus finanzas, especialmente si debe destinar una parte creciente del presupuesto al servicio de sus obligaciones.
La advertencia pone sobre la mesa decisiones complejas para la política económica: mejorar los ingresos públicos, controlar el gasto y reducir las necesidades de endeudamiento, sin perder de vista el impacto de esas medidas sobre la actividad económica y los programas estatales.
El crecimiento económico tampoco convence al organismo
En sus previsiones actualizadas, presentadas durante las reuniones en Bangkok, el FMI proyectó que la economía colombiana crecerá un 2,25 % en 2026 y un 2,3 % en 2027.
Para Chalk, esas cifras están por debajo de lo que Colombia podría alcanzar.
“El potencial del país es muy superior a eso”, comentó el funcionario, al plantear que la economía debería crecer a un ritmo más acelerado.
La combinación de un endeudamiento creciente y un crecimiento moderado reduce el margen de maniobra fiscal. Una economía que crece más lentamente puede tener dificultades para aumentar sus ingresos tributarios al ritmo necesario para cubrir sus compromisos.
¿Qué puede significar para Colombia?
La visita del FMI será clave para conocer el alcance de las conversaciones y las alternativas que se pondrán sobre la mesa. Una eventual financiación podría ofrecer recursos de respaldo, pero también dependería de las condiciones del mecanismo elegido y de los acuerdos que se alcancen con las autoridades.
Por ahora, no existe confirmación de un nuevo préstamo. Lo que sí quedó planteado es la preocupación del organismo por la trayectoria de la deuda y la necesidad de corregir los desequilibrios fiscales.
El desafío para Colombia será definir cómo estabilizar las cuentas públicas y recuperar capacidad de crecimiento. La misión de noviembre permitirá conocer con mayor precisión qué opciones contempla el FMI y qué compromisos podrían acompañarlas.










