587 uniformados de la Policía y el Ejército participaron en la Operación Blindaje 360, dirigida contra estructuras criminales señaladas de participar en homicidios, extorsiones, hurtos y tráfico de drogas.
Un despliegue de 587 integrantes de la Policía y el Ejército terminó con 56 personas capturadas en Barranquilla, durante la denominada Operación Blindaje 360, una ofensiva presentada por el Gobierno nacional como parte de su estrategia para golpear a las organizaciones criminales que operan en la capital del Atlántico.
El balance oficial, entregado con corte a las 4:00 de la mañana, reportó la ejecución de 34 allanamientos. De las personas detenidas, 28 fueron capturadas en flagrancia y otras 28 tenían órdenes judiciales vigentes.
La operación estuvo enfocada en estructuras señaladas de mantener actividades relacionadas con el narcotráfico, la extorsión, los homicidios, el hurto y las disputas por el control territorial. Entre los grupos mencionados por las autoridades figuran el Clan del Golfo, Los Costeños, Los Pepes, Los del Freseo y Los Porteños.
Según las cifras divulgadas, 16 capturas estarían relacionadas con el delito de concierto para delinquir, 13 con hurto, nueve con tráfico de estupefacientes y ocho con porte ilegal de armas de fuego. También se reportaron tres casos asociados a homicidio y siete correspondientes a otras conductas delictivas.
El presidente Abelardo de la Espriella destacó los resultados del despliegue y aseguró que su administración mantendrá la presión contra las organizaciones criminales.
“Vamos a acabar con los grupos narcoterroristas y criminales en Barranquilla, con toda la fuerza y contundencia del Estado”, afirmó el mandatario.
De la Espriella también insistió en que recuperar la tranquilidad de los ciudadanos será una prioridad de su Gobierno. “En la era del Tigre, el miedo cambió de bando”, manifestó al referirse a la operación.
Aunque las 56 capturas y los 34 allanamientos representan el balance inmediato de la intervención, el alcance real del golpe dependerá de los resultados judiciales y de la capacidad de las autoridades para impedir que las estructuras afectadas se reorganicen.
La ciudadanía espera que estos operativos se traduzcan en una reducción sostenida de los homicidios, las extorsiones y los demás delitos que mantienen bajo presión a distintos sectores de Barranquilla. Por ahora, el reporte oficial da cuenta de los resultados iniciales de una ofensiva que busca debilitar a las organizaciones señaladas de alimentar la violencia en la ciudad.










