La declaración fue entregada este jueves 20 de agosto, luego de una reunión con la bancada del Partido Conservador. Morales afirmó que, tras asumir el cargo, encontró presuntos intentos de introducir una determinada orientación ideológica en algunos espacios educativos, especialmente en los programas relacionados con educación sexual.
Según la ministra, el Gobierno revisará los materiales utilizados en los colegios para determinar si los contenidos corresponden a la edad y al desarrollo emocional de los estudiantes. También sostuvo que los padres de familia deben tener un papel central en el seguimiento de la formación de sus hijos.
“Estamos revisando los materiales escolares todos para garantizar que de verdad los padres sean quienes lleven a cabo su labor de cuidado y de seguimiento de la educación y sepan lo que se les está enseñando a sus hijos”, manifestó Morales.
La funcionaria cuestionó además lo que calificó como una “campaña woke” que, según su versión, habría buscado influir en la educación sexual de los menores.
“Vamos a trabajar porque la educación respete el sentido de los padres y su conducción en la formación de sus hijos y porque no se busque adoctrinar a los niños”, señaló la ministra.
El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, confirmó que dentro de las prioridades planteadas por Morales está avanzar en la eliminación de lo que el Gobierno denomina “ideología de género” de los establecimientos educativos. El dirigente afirmó que la ministra fue enfática en que no se debe presionar a niños y jóvenes en asuntos relacionados con su identidad y que estas decisiones deben darse sin presiones de profesores.
La postura de Morales no es nueva. Durante los últimos años ha mantenido posiciones críticas frente a políticas relacionadas con género, diversidad sexual y educación sexual. En 2016 fue una de las voces que cuestionó las orientaciones del Ministerio de Educación para la revisión de los manuales de convivencia, en medio de la controversia nacional que se produjo tras el caso de Sergio Urrego.
Ahora, desde la cabeza del Ministerio de Educación, sus declaraciones abren un nuevo debate sobre el rumbo de las políticas educativas del Gobierno de Abelardo De La Espriella, particularmente en materia de educación sexual, convivencia escolar, participación de las familias y contenidos relacionados con género y diversidad.
Por ahora, el Ministerio anunció una revisión de los materiales y contenidos, pero no se ha informado de la expedición de una norma que elimine de manera general determinados contenidos de los currículos escolares. El alcance de la medida dependerá de las decisiones y lineamientos que adopte la cartera en las próximas semanas.









