Tal como había anticipado el mandatario, el mayor general Erick Rodríguez Aparicio fue designado como nuevo comandante general de las Fuerzas Militares. El oficial regresa al servicio activo después de haber sido apartado durante la administración de Gustavo Petro.
La segunda posición de mayor relevancia quedó en manos del mayor general Carlos Carrasquilla Gómez, quien asumirá como jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares.
En el Ejército Nacional, el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez fue designado como comandante, mientras que el brigadier general Rodolfo Morales Franco ocupará el cargo de segundo comandante.
La nueva estructura también contempla cambios en las otras fuerzas. El mayor general Juan Martínez Ossa asumirá como comandante de la Fuerza Aérea Colombiana, mientras que el mayor general Juan Mosquera Dueñas será su segundo comandante.
En la Armada Nacional, el vicealmirante Javier Jaimes Pinilla fue designado como comandante y el mayor general Rafael Olaya Quintero ocupará la segunda línea de mando.
A la nueva cúpula se suma además el general Óscar Leonel Murillo, quien estará al frente de la Escuela Superior de Guerra.
Durante el anuncio, De La Espriella sostuvo que para enfrentar la criminalidad es necesario contar con los mejores oficiales y dejó claro que la seguridad será una de las prioridades de su administración.
“Para ganar esa guerra contra la criminalidad es fundamental rodearse de los mejores soldados”, afirmó el mandatario al presentar a los nuevos integrantes del alto mando militar.
La designación de Rodríguez es uno de los movimientos que más atención genera. El oficial había ocupado importantes posiciones dentro del Ejército y se ha destacado por su experiencia en operaciones militares. Durante su trayectoria comandó, entre otras unidades, la Fuerza de Tarea Sumapaz, la Séptima Brigada y posteriormente llegó a ser segundo comandante del Ejército.
Su regreso ocurre después de su salida durante el anterior Gobierno, en un episodio que estuvo relacionado con declaraciones del oficial sobre la situación de seguridad y el accionar de grupos armados en diferentes regiones del país.
Con esta nueva cúpula, el Gobierno pretende imprimir un cambio de rumbo a la estrategia de seguridad y darle mayor protagonismo a las operaciones contra grupos armados ilegales, narcotráfico y estructuras criminales.
Además, durante el anuncio, el presidente confirmó que la Fuerza Aeroespacial Colombiana volverá a denominarse Fuerza Aérea Colombiana, recuperando el nombre utilizado anteriormente.
El relevo de la cúpula militar representa así uno de los primeros grandes movimientos de De La Espriella en materia de seguridad y defensa, en momentos en que su Gobierno ha anunciado una política de confrontación directa contra las organizaciones criminales que operan en distintas regiones del país.










