En el marco de un consejo de seguridad extraordinario celebrado en el departamento de Arauca, el presidente Abelardo De La Espriella emitió una enérgica declaración con la que fijó la postura oficial de su Gobierno frente a los grupos armados ilegales y las estructuras de violencia que operan en esa zona de frontera. Durante su intervención ante los mandos de la Fuerza Pública y las autoridades locales, el jefe de Estado enfatizó de manera categórica: «No voy a aceptar que manos sucias de sangre decidan los destinos del pueblo colombiano».
Refuerzo operacional y directrices a la Fuerza Pública
La visita presidencial a la región responde a la escalada de acciones criminales que han afectado la tranquilidad de los habitantes del departamento de Arauca. Ante este escenario, el mandatario dio instrucciones directas al cúpula militar y policial para intensificar las operaciones ofensivas, asegurar el control territorial de los corredores estratégicos y neutralizar las fuentes de financiamiento ilícito, como el narcotráfico y la extorsión.
Durante la jornada se evaluaron las acciones prioritarias para garantizar la protección de los líderes comunitarios, la infraestructura crítica del Estado y las áreas urbanas y rurales vulnerables.
Línea dura frente al crimen organizado
El pronunciamiento del mandatario reitera la orientación de su administración en materia de seguridad e institucionalidad, marcando una línea divisoria estricta frente a los actores al margen de la ley. De La Espriella subrayó que la soberanía nacional y las decisiones democráticas de la ciudadanía no estarán sujetas al chantaje ni a la intimidación de organizaciones armadas, e hizo un llamado a las instituciones del Estado a actuar con el máximo rigor de la ley para restaurar el orden público en Arauca y en todo el territorio nacional










