El combustible fue interceptado durante un operativo conjunto del Ejército y la Armada en Quibdó. En el transcurso de la semana, las autoridades han decomisado 13.050 galones en el Chocó.
Un cargamento de 10.000 galones de combustible fue incautado por el Ejército Nacional y la Armada en el río Atrato, a la altura de Quibdó, Chocó. Según las autoridades, el hidrocarburo presuntamente pertenecería a la subestructura Jhon Fredy Orejuela, del grupo armado organizado Clan del Golfo.
El operativo fue adelantado por tropas del Batallón de Infantería N.° 12 Primero de Línea, adscrito a la Décima Quinta Brigada, en coordinación con unidades de la Armada Nacional, durante labores de control fluvial.
De acuerdo con la información militar, el combustible era transportado en grandes contenedores a bordo de una embarcación que navegaba sin la documentación exigida. Tras detectar la irregularidad, las tropas procedieron a incautar el cargamento.
Las autoridades investigan su posible destino, pues este tipo de insumos puede ser utilizado para sostener actividades ilegales relacionadas con el procesamiento de cocaína, la explotación ilícita de yacimientos mineros y el contrabando, además de facilitar la movilidad y la logística de grupos armados en la región.
La incautación representa una afectación económica estimada en cerca de 160 millones de pesos, según el reporte oficial. Con este resultado, las autoridades buscan limitar las redes de abastecimiento que permiten el funcionamiento de las estructuras criminales en el departamento.
El balance entregado indica que, durante el transcurso de la semana, han sido incautados 13.050 galones de gasolina en el Chocó, un resultado con el que la Fuerza Pública busca cerrar el paso a los recursos utilizados para financiar y mantener las actividades ilícitas en sus corredores fluviales y terrestres.










