Una reunión confidencial entre la Fiscalía General de la Nación y la defensa de Laura Sarabia reabrió el debate alrededor del proceso judicial que enfrenta la exjefa de gabinete y exembajadora en el Reino Unido. Ad portas de la audiencia de imputación programada para este lunes 14 de septiembre a las 9:00 a. m. en el complejo judicial de Paloquemao, el ente investigador puso sobre la mesa la posibilidad de un preacuerdo con beneficios jurídicos directos. La propuesta contempla dos caminos principales: la aceptación formal de los cargos a cambio de una rebaja de hasta la mitad de la pena —siguiendo el esquema reciente adoptado por Juliana Guerrero tras admitir fraude procesal—, o un principio de oportunidad condicionado a la entrega de información sobre otros involucrados en el caso. Hasta el momento, Sarabia no ha suscrito la negociación y se prevé que asista a la cita judicial sin haber aceptado las acusaciones. El expediente centra su atención en el uso irregular del polígrafo y las presuntas presiones ejercidas contra su exniñera, Marelbys Meza. Aunque informes de inteligencia e investigadores iniciales contemplaron conductas de mayor gravedad como peculado por uso o empleo ilegal de la fuerza pública, la imputación definitiva se fijó en los delitos de abuso de función pública y constreñimiento ilegal. En paralelo, la exfuncionaria afronta una indagación preliminar por presunto enriquecimiento ilícito sobre la cual la Fiscalía evalúa si procede con un escrito de acusación formal










