El senador Hernán Cadavid, del Centro Democrático, cuestionó la versión del expresidente Gustavo Petro sobre el denominado pacto de Valledupar y pidió examinar las actuaciones de los funcionarios que participaron en las reuniones con antiguos jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
La controversia se reactivó luego de que Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), asegurara que Petro le habría ordenado promover conversaciones con excomandantes paramilitares para que hablaran sobre el expresidente Álvaro Uribe, el entonces candidato Abelardo De La Espriella y Germán Vargas Lleras.
En el programa El Debate, Cadavid sostuvo que las personas mencionadas en los testimonios ocupaban cargos cercanos al entonces mandatario y que sus actuaciones deben examinarse en conjunto.
“Lo que quiero decir con esto es que estos no son por allá unos enviados terceros, son personas del más estrecho y cercano círculo del gobierno de Colombia que tuvieron como propósito. El país tiene que empezar a encajar las piezas”, afirmó el congresista.
Cadavid también mencionó al exministro del Interior Armando Benedetti y al asesor Víctor de Currea-Lugo, al señalar que sus presuntas intervenciones en el proceso deben contrastarse con los testimonios conocidos.
El senador sostuvo que, a su juicio, las revelaciones apuntan a una posible estrategia para perjudicar a dirigentes de oposición. Sin embargo, esa interpretación hace parte de su postura política y deberá contrastarse con las pruebas que puedan recaudar las autoridades.
La respuesta de Petro a las acusaciones
Ante los señalamientos, Gustavo Petro negó haber ordenado presiones para que antiguos comandantes paramilitares declararan contra dirigentes políticos. En un mensaje publicado en X este lunes 19 de octubre, cuestionó que se le atribuyan hechos graves sin pruebas que demuestren su participación.
“No voy a aceptar que se me atribuyan hechos tan graves sin que exista una sola prueba que demuestre que di una orden para presionar a alguien a declarar contra Álvaro Uribe o contra cualquier otro dirigente político”, manifestó el expresidente.
Petro también defendió la legalidad de los encuentros con los antiguos comandantes de las AUC. Aseguró que la mesa de diálogo no funcionó de manera clandestina y que su creación quedó establecida en la Resolución 327 del 21 de septiembre de 2025.
Según explicó, el propósito oficial de ese mecanismo era avanzar en el esclarecimiento de la verdad, la reparación de las víctimas y el cierre de un proceso de paz iniciado más de dos décadas atrás.
Las declaraciones que originaron la polémica
Rodríguez afirmó que, durante la preparación de una reunión realizada en Valledupar en octubre de 2025, recibió instrucciones para que los exjefes paramilitares hablaran sobre Uribe, De La Espriella y Vargas Lleras. Según su versión, algunos de los asistentes rechazaron esa propuesta y plantearon concentrar el encuentro en la reparación de las víctimas y el esclarecimiento de crímenes.
Varios antiguos comandantes de las AUC consultados por SEMANA habrían respaldado aspectos de ese relato. Salvatore Mancuso también aseguró públicamente que delegados del gobierno anterior les pidieron señalar a los tres dirigentes con el propósito de favorecer una elección, algo que, según él, no aceptaron.
La publicación periodística añadió que uno de los exparamilitares aseguró haber visto al entonces senador Iván Cepeda en el avión que lo trasladó de regreso a Bogotá. Ese testimonio no demuestra por sí mismo que Cepeda hubiera participado en las conversaciones denunciadas ni que conociera un supuesto plan contra la oposición.
La Fiscalía tendrá que establecer qué ocurrió durante las reuniones, si existieron instrucciones para orientar testimonios y quiénes habrían intervenido. También será necesario contrastar las declaraciones con las actas, comunicaciones y demás elementos disponibles.
Por ahora, el cruce entre Cadavid y Petro mantiene el caso en el centro de la discusión política. La cuestión de fondo es si las reuniones organizadas bajo el argumento de esclarecer la verdad sobre el conflicto armado se desarrollaron exclusivamente con ese propósito o si hubo actuaciones distintas que deban ser investigadas.









