Desde San Basilio de Palenque, Bolívar, el Partido Demócrata Colombiano tomó una decisión que modifica su posición frente al Gobierno Nacional: la colectividad anunció oficialmente que se declara Partido de Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.
La determinación fue comunicada este 3 de septiembre por la Dirección Nacional y las autoridades tradicionales del partido, que sustentaron la decisión en las coincidencias programáticas que, según explicaron, existen entre su ideario y la propuesta de Gobierno conocida como la Patria Milagro.
Sin embargo, la colectividad se encargó de dejar claro desde el primer momento que su llegada a la coalición de Gobierno no representa una adhesión personal al presidente ni un respaldo automático a todas las decisiones que adopte el Ejecutivo.
El partido definió su posición como un respaldo “consciente, democrático y programático”, con el propósito de participar en las decisiones nacionales durante el periodo 2026-2030, pero conservando la capacidad de formular críticas, presentar propuestas y ejercer control político.
“Declararnos Partido de Gobierno significa respaldar la estabilidad institucional y concurrir a la construcción de mayorías democráticas alrededor de una agenda verificable de transformaciones”, señaló la colectividad en su declaración oficial.
Entre los principales puntos de coincidencia con la administración de De La Espriella, el partido ubicó la recuperación de la seguridad, el fortalecimiento de la autoridad legítima del Estado, la defensa de las libertades, la lucha contra la corrupción y la necesidad de dinamizar la economía.
Pero la apuesta también contempla una mayor presencia institucional en las regiones y una reducción de las brechas históricas entre el centro del país y los territorios.
En ese sentido, la colectividad anunció que acompañará iniciativas destinadas a mejorar la infraestructura vial, el acceso al agua potable, la salud, la educación, la conectividad, la vivienda y la energía, así como el fortalecimiento administrativo de municipios y departamentos.
El partido también manifestó su respaldo a políticas que favorezcan el emprendimiento, la economía popular, la formalización, la competitividad y la generación de empleo, además de condiciones de seguridad jurídica que permitan estimular la inversión.

No habrá cheque en blanco
Uno de los mensajes más contundentes de la declaración fue la advertencia de que el respaldo al Gobierno no significa renunciar a la independencia política.
El Partido Demócrata Colombiano aseguró que acompañará las iniciativas que coincidan con sus principios, pero también cuestionará aquellas decisiones que considere contrarias a la Constitución, los derechos de las comunidades o los compromisos asumidos ante el país.
“La gobernabilidad democrática no se construye con silencios ni con cheques en blanco”, sostuvo la organización.
Por ello, sus representantes y voceros tendrán la tarea de evaluar los proyectos de ley, actos legislativos, debates de control político y decisiones presupuestales bajo criterios técnicos y programáticos.
La colectividad incluso anunció que su vigilancia continuará después de que las leyes sean aprobadas, pues considera necesario hacer seguimiento a su reglamentación, financiación, ejecución territorial y resultados.
Seguridad, economía y lucha contra la corrupción
La seguridad será uno de los principales frentes de acompañamiento al Gobierno.
El partido manifestó que respaldará el fortalecimiento de las capacidades del Estado para proteger a la población, recuperar el control territorial y enfrentar las economías criminales, siempre bajo el respeto de los derechos humanos y la legitimidad institucional.
En materia económica, la colectividad planteó la necesidad de promover inversión, infraestructura, emprendimiento y empleo digno, al tiempo que defendió el fortalecimiento de la economía popular y los procesos de formalización.
La lucha contra la corrupción también ocupará un lugar central en su agenda.
El Partido Demócrata Colombiano aseguró que respaldará los instrumentos encaminados a prevenir y sancionar hechos de corrupción, mejorar la calidad del gasto público y garantizar que los recursos destinados a los territorios se traduzcan en resultados concretos.
Palenque lleva su agenda a la política nacional
La declaración tiene además un componente simbólico y político por el lugar desde donde fue emitida.
San Basilio de Palenque es presentado por la colectividad como el punto de origen de su proyecto político y como el territorio desde el cual pretende llevar al escenario nacional las demandas de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
El partido se define como una organización pluriétnica y reivindica su origen palenquero como parte fundamental de su identidad.
Por ello, aseguró que su participación en el Gobierno buscará que las políticas nacionales incorporen las necesidades particulares de estos territorios mediante participación efectiva, enfoque diferencial y respeto por la autonomía y la identidad cultural.
Para la colectividad, la equidad étnica y territorial no puede ser tratada como un asunto secundario de la política pública.
Su apuesta es que las regiones históricamente relegadas tengan participación directa en las decisiones que determinan la inversión y el desarrollo del país.
El Plan Nacional de Desarrollo será una de sus primeras batallas
El nuevo partido de Gobierno también anticipó dónde estará concentrada parte de su actividad política en los próximos meses.
La colectividad anunció que participará en la formulación y discusión del Plan Nacional de Desarrollo, el presupuesto nacional y las iniciativas legislativas que permitan materializar el programa de Gobierno.
Pero planteó una condición: que las grandes promesas nacionales tengan recursos, indicadores y mecanismos de seguimiento.
La idea es que cada compromiso pueda ser medido y que los territorios tengan herramientas para verificar el cumplimiento de las inversiones anunciadas.
En otras palabras, el partido no quiere limitar su participación a levantar la mano en el Congreso. Su intención declarada es intervenir en la discusión, proponer modificaciones y posteriormente vigilar la ejecución.
Una nueva pieza para las mayorías de De La Espriella
La decisión del Partido Demócrata Colombiano representa, además, un movimiento importante dentro del mapa político que comienza a configurarse alrededor del Gobierno de Abelardo De La Espriella.
Su declaración como partido de Gobierno le permitirá participar formalmente en la construcción de mayorías y en la discusión de la agenda legislativa del Ejecutivo.
Pero el mensaje enviado desde Palenque también establece una diferencia: el respaldo será al programa y no a la persona.
La colectividad quiere acompañar las políticas con las que coincide, proponer cambios cuando considere que pueden mejorarse y utilizar las herramientas de control político cuando encuentre razones para cuestionar al Gobierno.
“La decisión no diluye nuestra identidad. La reafirma”, enfatizó el partido.
De esta manera, el Partido Demócrata Colombiano entra oficialmente a la órbita del Gobierno Nacional, pero lo hace con una fórmula que combina respaldo, participación y vigilancia.
Desde San Basilio de Palenque, la colectividad dejó planteada su hoja de ruta: apoyar la construcción de la Patria Milagro, llevar la agenda de los territorios a Bogotá y, al mismo tiempo, exigir que las promesas del Gobierno se conviertan en resultados que puedan comprobarse en las regiones.










