Un trágico hecho volvió a encender las alarmas sobre la crisis humanitaria en el departamento de Norte de Santander. El joven Víctor Manuel Corzo perdió la vida en la vereda Unión Vetas, en la vía hacia el corregimiento de La Gabarra (Tibú), al detonar un campo minado mientras adelantaba labores de agricultura en la zona.
Deterioro del orden público y escalada de violencia en la región
Afectación sistemática a la población civil: Con este deceso se eleva la alerta en el Catatumbo, donde tan solo en la última semana se reportaron otros tres jóvenes heridos por artefactos explosivos improvisados en la misma jurisdicción.
Uso desmedido de artefactos y tecnología de guerra: La confrontación entre grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias de las FARC ha provocado la siembra masiva de minas y el uso de drones de última tecnología adaptados con explosivos, dejando más de 120 víctimas entre civiles y miembros de la Fuerza Pública desde 2025.
Violación continua al Derecho Internacional Humanitario: Organizaciones defensoras de derechos humanos y representantes de víctimas denunciaron que el accionar delictivo azota a campesinos, menores de edad y trabajadores de infraestructura energética, dejando además ataques recientes contra la población mediante explosivos en zonas como la vereda Tres Curvas.
El hecho reitera la urgencia de profundizar la presencia institucional y las labores de desminado militar para proteger a las comunidades rurales expuestas al accionar de las estructuras ilegales en la frontera.










