El Gobierno nacional respondió al desafío del ELN en Guamalito, Norte de Santander, con un nuevo despliegue de fuerza pública después de que la estación de Policía fuera atacada y posteriormente destruida por integrantes de esa organización armada.
La Policía Nacional envió 150 uniformados del Grupo de Operaciones Especiales, quienes asumieron la seguridad del corregimiento y permanecerán allí mientras se reconstruye la sede policial afectada.
El operativo fue anunciado por el presidente Abelardo De La Espriella, quien aseguró que la Fuerza Pública no permitirá que los grupos armados ilegales desplacen la presencia del Estado de los territorios.
El mayor general Ricardo Augusto Alarcón Campos, jefe Nacional del Servicio de Policía, se desplazó hasta Guamalito para encabezar personalmente el despliegue y coordinar las acciones destinadas a recuperar las condiciones de seguridad.
La reacción del Gobierno se produce después de una nueva incursión del ELN. Según la información oficial, tras el retiro de los policías, integrantes de esa organización regresaron al lugar, arremetieron contra la infraestructura y terminaron de destruir la estación. Además, habrían sustraído elementos que los uniformados no alcanzaron a retirar, entre ellos tonfas y material de intendencia.
La situación generó preocupación entre los habitantes, ante el riesgo de que el grupo armado aprovechara la ausencia temporal de la institución para aumentar su control en la zona.
“La Fuerza Pública es la única autoridad que debe estar presente en este territorio”, afirmó el general Alarcón durante su llegada al corregimiento, al enviar un mensaje de respaldo a la comunidad.
La ofensiva también tendrá un componente de inteligencia. Las autoridades anunciaron una recompensa de hasta $300 millones para quienes suministren información que permita ubicar y capturar a varios de los principales responsables de las acciones del ELN en la región.
Entre los objetivos señalados aparecen los alias ‘el Zorro’, ‘Mario’, ‘Aristides’ y ‘los Mellos’, quienes son considerados por las autoridades como cabecillas con influencia en esta zona de Norte de Santander.
El Gobierno advirtió que la respuesta no se limitará a recuperar la infraestructura policial. La prioridad será mantener una presencia permanente de la Fuerza Pública, proteger a los habitantes y evitar que el ELN vuelva a ocupar el espacio institucional que quedó temporalmente desprotegido.
Mientras avanzan las labores para reconstruir la estación, los 150 comandos especiales permanecerán desplegados en Guamalito como parte de la estrategia para recuperar el control territorial.










