Una operación de inteligencia, tecnología y despliegue de fuerzas especiales permitió recuperar la libertad de ocho personas que permanecían secuestradas por el ELN en una zona rural de Convención, Norte de Santander. En el operativo participaron unidades del Gaula Militar y del Gaula de la Policía, con apoyo de autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con información conocida por medios nacionales, la DEA y el Comando Sur de Estados Unidos tuvieron participación en la operación, que había comenzado a planificarse aproximadamente ocho días antes del ingreso de las tropas al área donde se encontraban los secuestrados.
Uno de los elementos tecnológicos utilizados habría sido un dron Vector de última generación, destinado por las autoridades estadounidenses para apoyar la misión. El equipo permitió obtener imágenes de alta resolución de la vivienda en la que permanecían las víctimas y facilitar la ubicación y vigilancia del objetivo.
La información recopilada permitió a los organismos de seguridad establecer detalles sobre la presencia de integrantes del Frente Camilo Torres del ELN que custodiaban el lugar.
El operativo se ejecutó durante la madrugada. Según las versiones conocidas sobre la misión, la llegada de un amplio contingente de uniformados mediante helicópteros generó un fuerte despliegue en la zona. Ante la presencia de la Fuerza Pública, los integrantes del grupo armado habrían recibido la instrucción de evitar un enfrentamiento y terminaron abandonando la vivienda.
De esta manera, los uniformados pudieron ingresar y sacar con vida a las ocho personas que permanecían privadas de la libertad.
El comandante del Ejército, mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, destacó la operación y señaló que el resultado fue producto de una acción coordinada de soldados y policías.
“En zona rural de Convención, Norte de Santander, ocho colombianos recuperaron su libertad”, informó el oficial, resaltando la actuación de las tropas frente al secuestro.
Entre las víctimas habría campesinos y trabajadores de la región que, según información de las autoridades, fueron retenidos durante períodos que iban desde aproximadamente un mes hasta dos años. Algunas de las personas habrían sido obligadas a realizar trabajos contra su voluntad bajo presiones del grupo armado.
La misión también tendría relación con la búsqueda de tres policías que fueron secuestrados por el ELN semanas atrás. Las autoridades mantienen operaciones de inteligencia y búsqueda para establecer su paradero y conseguir su liberación.
El Gaula de la Policía confirmó que el Comando Sur de Estados Unidos participó en la operación interagencial, mientras que el Gaula Militar desplegó integrantes de sus unidades de élite para ejecutar la incursión en una zona considerada de alta complejidad operacional.
El operativo representa además un nuevo golpe a las estructuras del ELN que mantienen presencia en el Catatumbo y que son señaladas por las autoridades de participar en actividades como secuestro, extorsión y control ilegal de comunidades.
Más allá del rescate, la operación deja un mensaje sobre el papel que pueden jugar la inteligencia tecnológica y la cooperación internacional










