El caso es materia de investigación judicial debido a que la administración de los medicamentos habría sido realizada por un auxiliar de enfermería, quien acompañaba el procedimiento y habría suministrado las sustancias utilizadas para la sedación.
Según el relato entregado por familiares, Yenifer había contratado a un tatuador para realizarse el procedimiento en su vivienda. Durante la sesión, habría aceptado recibir sedación para reducir las molestias y el dolor asociados al tatuaje.
Por el servicio de sedación, de acuerdo con la información conocida, se habría efectuado un pago de aproximadamente $600.000.
Minutos después de recibir las sustancias por vía intravenosa, la mujer comenzó a comportarse de manera inusual. Sus familiares observaron que balbuceaba y hablaba de forma extraña, antes de quedar profundamente dormida y dejar de responder cuando intentaban despertarla.
La situación provocó alarma inmediata dentro de la vivienda. Su hija llamó a la línea de emergencias 123 y recibió instrucciones para iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras se esperaba la llegada de los equipos de emergencia.

Sin embargo, pese a las maniobras realizadas, los esfuerzos para reanimarla no tuvieron éxito y la mujer falleció en el lugar.
La investigación tomó un giro importante durante las diligencias adelantadas posteriormente por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía General de la Nación.
En la vivienda fueron encontrados varios elementos que quedaron incorporados al proceso como material de investigación, entre ellos una caja de ketamina, un frasco de midazolam y una jeringa usada.
La presencia de estos medicamentos llevó a los investigadores a centrar parte de las pesquisas en establecer qué sustancias fueron administradas a la mujer, en qué cantidades y quién las suministró.
La ketamina puede ser utilizada en medicina como anestésico y analgésico, mientras que el midazolam es un sedante empleado en determinados procedimientos médicos. Ambos requieren condiciones adecuadas de administración y vigilancia debido a los riesgos asociados con su utilización.
Por esta razón, uno de los principales interrogantes que deberá resolver la investigación es si la persona que administró los medicamentos tenía las competencias y autorizaciones necesarias para hacerlo y si el procedimiento se realizó bajo condiciones apropiadas de seguridad.
También se deberá establecer si Yenifer fue sometida previamente a algún tipo de valoración, si se conocían antecedentes relevantes para la administración de los medicamentos y si existían equipos y personal capacitados para responder ante una emergencia.
El cuerpo de la mujer fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se adelantan los análisis destinados a establecer la causa exacta de la muerte.
Los estudios toxicológicos serán especialmente importantes para determinar la presencia de los medicamentos en el organismo y establecer, en la medida técnicamente posible, si las sustancias y las dosis administradas tuvieron relación con el desenlace fatal.
La Fiscalía también deberá reconstruir paso a paso lo ocurrido durante la sesión de tatuaje y establecer las responsabilidades individuales de las personas que participaron en el procedimiento.
La eventual calificación jurídica dependerá de los resultados de la investigación y de las pruebas que sean incorporadas al proceso. Entre las hipótesis que podrían ser evaluadas se encuentran conductas relacionadas con una eventual actuación negligente o con la aceptación consciente de un riesgo, pero corresponde a la Fiscalía determinar cuál es la figura aplicable.
Mientras avanza el proceso, la familia enfrenta la pérdida de Yenifer, quien era madre de tres hijos.
El caso ha causado preocupación por las condiciones en las que algunos procedimientos estéticos a domicilio pueden incorporar medicamentos destinados a producir sedación o anestesia.
Las autoridades deberán determinar si en este caso se vulneraron protocolos de seguridad, si existió ejercicio de actividades profesionales por fuera de las competencias autorizadas y, principalmente, qué provocó el deterioro repentino de la mujer hasta ocasionarle la muerte.
La investigación continúa y los resultados de Medicina Legal serán determinantes para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y establecer si existe responsabilidad penal por lo ocurrido.










