La medida, anunciada por el mandatario nacional, busca impedir que internos señalados de pertenecer a estructuras criminales continúen utilizando las cárceles como centros de coordinación de actividades delictivas.
Char agradeció públicamente al Presidente por atender la situación de seguridad de la capital del Atlántico y destacó la decisión de actuar contra quienes, según las autoridades, continuarían impartiendo órdenes criminales desde los centros de reclusión.
“Gracias, presidente, por escucharnos y por la voluntad de enfrentar con rigor y contundencia a estos terroristas”, expresó el alcalde.
El mandatario distrital hizo especial énfasis en la necesidad de cortar las comunicaciones de los internos con el exterior.
“Sacarlos de Barranquilla y trasladarlos a una cárcel de máxima seguridad, donde no entre ni la señal de la Santa Cruz, es empezar por lo fundamental: desconectarlos del mundo exterior y cortar las órdenes criminales que siguen impartiendo desde las cárceles”, afirmó.
La frase hace referencia a la necesidad de impedir que los privados de la libertad mantengan comunicación con integrantes de organizaciones delincuenciales que permanecen en las calles.
Gracias, presidente, por escucharnos y por la voluntad de enfrentar con rigor y contundencia a estos terroristas.
Sacarlos de Barranquilla y trasladarlos a una cárcel de máxima seguridad, donde no entre ni la señal de la Santa Cruz, es empezar por lo fundamental: desconectarlos… https://t.co/a8zm0CEzAB
— Alejandro Char (@AlejandroChar) August 25, 2026
De acuerdo con lo anunciado por el Gobierno nacional, los traslados involucran a 20 internos: diez que permanecían en estaciones de Policía y otros diez que estaban recluidos en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla.
Entre los trasladados se encuentran personas señaladas de pertenecer a estructuras como Los Pepes y Los Costeños, organizaciones relacionadas por las autoridades con diferentes hechos de criminalidad en Barranquilla y su área metropolitana.
Los desplazamientos hacia Bogotá se adelantan bajo estrictas medidas de seguridad y con apoyo de la Fuerza Pública, con el objetivo de reducir los riesgos de fuga, rescate o ataques durante el operativo.
Una vez en Bogotá, los internos serán distribuidos en diferentes establecimientos penitenciarios del país durante los siguientes 15 días, según las decisiones de seguridad que adopte el Inpec.
Para Char, la determinación constituye una señal de autoridad frente a las organizaciones criminales y demuestra que es posible intervenir los mecanismos mediante los cuales los cabecillas continuarían ejerciendo influencia desde las cárceles.
“Es una señal clara de que sí se puede enfrentar y acabar con este flagelo que hoy golpea a miles de colombianos y barranquilleros”, aseguró.
La administración distrital considera que cortar las comunicaciones de los principales cabecillas con sus estructuras es una pieza clave para combatir delitos como extorsión, homicidio, amenazas y otras actividades criminales que afectan a Barranquilla.
El respaldo del alcalde se suma así a la ofensiva anunciada por el Gobierno nacional para recuperar el control efectivo de los establecimientos penitenciarios y evitar que las cárceles continúen siendo utilizadas como centros desde los cuales se coordinen actividades delictivas.










