El diagnóstico advierte, además, que apenas el 52 % de la flota de la Fuerza Aeroespacial está disponible para volar, una situación que el Gobierno incluye dentro del deterioro de las capacidades operacionales que asegura haber encontrado en el sector Defensa durante la transición.
A esta situación se suma una alerta sobre el aseguramiento de las aeronaves. El documento señala que la Contraloría estableció que el C-130 Hércules accidentado en Puerto Leguízamo no contaba con una póliza de seguro vigente al momento del siniestro y sostiene que apenas el 19 % de la flota de la Fuerza Aeroespacial está asegurada, dejando expuesto el patrimonio público ante eventuales accidentes.
Mora sostiene que estas condiciones hacen parte de una pérdida de capacidades que debe ser atendida por la nueva administración. El Ministerio plantea como prioridad recuperar la capacidad operacional de la Fuerza Pública y garantizar que los recursos destinados a seguridad se traduzcan en herramientas efectivamente disponibles para el cumplimiento de las operaciones.
El balance del sector Defensa señala que la recuperación de estas capacidades no dependerá únicamente de mayores recursos, sino también de la forma en que se administren, se sostengan las capacidades estratégicas y se adopten las decisiones de contratación. Para el Gobierno, mantener aeronaves fuera de operación por falta de mantenimiento o recursos termina reduciendo la capacidad de respuesta del Estado en el territorio










