La tranquilidad de los habitantes de Pital, Atlántico, se ha visto alterada por una situación que, según la comunidad, viene repitiéndose en la vía de acceso al corregimiento: motociclistas que presuntamente realizan carreras y maniobras peligrosas poniendo en riesgo a conductores, peatones y demás usuarios de este corredor vial.
Los residentes ubican el principal punto de preocupación en las inmediaciones de la estación de servicio localizada en la entrada de Pital. Allí, de acuerdo con los testimonios conocidos, varios jóvenes suelen reunirse durante la noche y posteriormente desplazarse a alta velocidad por la vía.
Los habitantes señalan que estas concentraciones se presentan con mayor frecuencia entre las 7:00 y las 9:00 de la noche. Sin embargo, la comunidad afirma que durante este lunes las maniobras habrían sido observadas incluso en horas del día.
La situación genera especial preocupación porque el sector no es utilizado únicamente por motociclistas. Por la vía circulan vehículos particulares, transporte, peatones, deportistas y residentes que diariamente necesitan desplazarse por este corredor.
El temor de los vecinos es que una carrera, una maniobra brusca o una pérdida de control termine provocando un accidente de mayores proporciones.
Según los habitantes, las advertencias sobre este tipo de comportamientos no son nuevas. Las quejas se han presentado anteriormente y ahora vuelven a cobrar fuerza debido a la percepción de que los controles no han sido suficientes para evitar que estas prácticas continúen.

La preocupación también está relacionada con los antecedentes de accidentalidad en distintos sectores de la vía La Cordialidad, un corredor de alta circulación vehicular donde cualquier conducta imprudente puede tener consecuencias graves.
Por eso, los residentes están solicitando que se refuercen los controles en la entrada de Pital, especialmente durante los horarios en los que, según la comunidad, suelen producirse las concentraciones.
La petición incluye presencia de agentes de tránsito y de la Policía, controles de velocidad, verificación de documentación y acciones preventivas dirigidas a evitar las carreras y maniobras peligrosas.
Los habitantes consideran que no se trata únicamente de un asunto relacionado con jóvenes o motocicletas, sino de seguridad vial.
Una vía pública no puede convertirse en escenario de competencias o maniobras que expongan a terceros que simplemente intentan llegar a sus viviendas, trabajar, hacer ejercicio o movilizarse por el sector.
La comunidad también hizo un llamado a los padres de familia para que estén atentos a las actividades de sus hijos y promuevan una conducción responsable.
El mensaje apunta a evitar que los jóvenes utilicen las carreteras como espacios de competencia y a recordar que una decisión tomada en cuestión de segundos puede terminar afectando para siempre a varias familias.
Los residentes aclaran que su intención no es señalar ni estigmatizar a todos los motociclistas. La preocupación está relacionada con quienes presuntamente estarían utilizando la vía para realizar carreras y maniobras que representan un peligro para ellos mismos y para los demás.
Para los habitantes, la solución debe llegar antes del accidente.
La pregunta que queda en el aire es si será necesario esperar a que alguien resulte gravemente herido o pierda la vida para que se adopten medidas permanentes.
Mientras tanto, la comunidad de Pital espera que las autoridades atiendan la alerta, incrementen la vigilancia y adopten acciones preventivas que permitan recuperar la seguridad en este importante corredor de acceso al corregimiento.










