Carlos Andrés Caicedo Páez, exintegrante de la Policía Nacional y experto en seguridad, dará el salto de la campaña presidencial a la Casa de Nariño como jefe de Protección Presidencial de Abelardo De La Espriella.
Caicedo fue el encargado de dirigir durante la campaña el dispositivo de seguridad que acompañó al entonces candidato en sus recorridos por diferentes regiones del país. Ahora tendrá bajo su responsabilidad una misión de mayor alcance: coordinar la protección del presidente, su entorno y los principales desplazamientos oficiales.
Durante la campaña electoral, el esquema de seguridad implementó medidas especiales ante los riesgos asociados a la exposición pública del candidato. Entre ellas estuvieron un atril de cristal blindado de 360 grados, chalecos balísticos, vehículos con blindaje reforzado, sistemas antidrones, mantas y vidrios balísticos.
Los operativos también llegaron a contar con decenas de integrantes de la UNP, Policía y seguridad privada, dependiendo de las características de cada evento.
Un episodio que puso a prueba el esquema

Uno de los hechos que llamó la atención ocurrió en mayo en Envigado, donde integrantes del dispositivo detectaron a un hombre que, según la campaña, se habría presentado como escolta sin hacer parte del esquema oficial.
El individuo habría sido encontrado con un arma traumática, binoculares, gas pimienta, dispositivos electrónicos y material audiovisual relacionado con el escenario y los accesos del evento. Posteriormente fue puesto a disposición de las autoridades para establecer las circunstancias del caso.
Del equipo de campaña al círculo presidencial
La designación de Caicedo representa la continuidad de un esquema de seguridad que se comenzó a estructurar desde la campaña y que ahora deberá adaptarse a las exigencias de la Presidencia de la República.
Entre sus principales retos estarán anticipar amenazas, coordinar los diferentes organismos encargados de la seguridad presidencial, proteger los desplazamientos del mandatario y responder ante posibles escenarios de riesgo.
El cargo también lo ubica en uno de los espacios más sensibles de la administración de De La Espriella, aunque su trayectoria se ha caracterizado precisamente por el bajo perfil.
Mientras el presidente estará permanentemente expuesto ante la opinión pública, Caicedo deberá trabajar desde un segundo plano. En seguridad presidencial, buena parte del éxito consiste justamente en que el riesgo sea controlado antes de que llegue a hacerse visible.










