Dos hechos sicariales registrados con pocos minutos de diferencia alteraron la tranquilidad durante la madrugada de este lunes festivo 17 de agosto en el barrio Me Quejo, en la localidad Suroccidente de Barranquilla.
Los ataques dejaron como saldo un joven de 22 años muerto y otro hombre de 35 años gravemente herido, en hechos ocurridos en el mismo sector de este barrio.
El primer caso se registró en inmediaciones de la calle 83 con carrera 21B, en el sector conocido como La Virgencita. Allí, un hombre armado atacó a tiros a Camilo Arango Padilla, de 22 años.
El joven recibió varios impactos de bala y, pese a la gravedad de las heridas, falleció como consecuencia del ataque.
Minutos después se presentó un segundo atentado en la misma zona. La víctima fue identificada como Jean Carlos Herrera, de 35 años, quien también fue atacado con arma de fuego.
Herrera fue trasladado inicialmente hasta el Camino La Manga y posteriormente remitido a otro centro asistencial, donde permanece bajo atención médica y con pronóstico reservado.
La violencia generó pánico entre los habitantes del sector. Algunos residentes aseguraron haber escuchado más de 20 detonaciones durante los dos hechos, mientras las autoridades fueron alertadas sobre los ataques.
Por ahora, los investigadores no han establecido si los dos atentados estarían relacionados, si fueron ejecutados por el mismo sicario o si se trataría de hechos independientes que coincidieron en tiempo y lugar.
La Policía y las autoridades judiciales adelantan las respectivas investigaciones para establecer las circunstancias de los ataques, identificar a los responsables y determinar los móviles detrás de los hechos.
El doble episodio de violencia ocurre, además, pocas horas después de otro hallazgo que generó conmoción en el mismo barrio.
En una zona enmontada del sector conocido como Loma Roja fueron encontrados restos óseos, situación que también es materia de investigación por parte de las autoridades.
Así, en cuestión de horas, Me Quejo quedó en medio de tres episodios que encendieron las alarmas entre sus habitantes: el hallazgo de restos humanos y dos ataques con arma de fuego que dejaron un muerto y un herido.









