Por: Yasher Bolívar Pérez
LeBron James realizó en 2018 una operación financiera poco habitual en el mundo del deporte: titulizó sus derechos de imagen por unos 300 millones de dólares, obteniendo liquidez inmediata a cambio de respaldar el acuerdo con parte de sus futuros ingresos fuera de la NBA.
La operación se concretó mediante una sociedad y un préstamo otorgado por dos aseguradoras de vida, con asesoría de Guggenheim Partners. Los llamados “bonos LeBron” tienen vencimiento en 2049 y están respaldados por ingresos provenientes de actividades como sus acuerdos comerciales, entre ellos su contrato de por vida con Nike.
Lo llamativo es que la transacción se produjo pocos meses antes de que James firmara con Los Angeles Lakers por 154 millones de dólares, aunque ese contrato no fue su mayor negocio de aquel año. La estructura también se conoce ahora porque Mark Walter, entonces máximo responsable de Guggenheim, posteriormente tomó el control de los Lakers. Según la información disponible, no existe relación entre los préstamos de James y las investigaciones federales que actualmente rodean al empresario.










