Por: Yasher Bolívar Pérez
Julián Álvarez no estuvo este miércoles en el regreso a los entrenamientos del Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva de Majadahonda. Según fuentes del club, el delantero argentino pasó una mala noche y se encontraba indispuesto, por lo que no acudió a la sesión dirigida por Diego Simeone tras el empate frente al Villarreal.
Sin embargo, su ausencia llega en medio de la tensión que rodea su futuro. El atacante recibió abucheos de la afición en el Metropolitano el pasado domingo, en un contexto marcado por los rumores que lo relacionan con el FC Barcelona. El Atlético mantiene su postura de no negociar con el conjunto azulgrana y, en caso de una eventual salida, contempla como alternativa un traspaso a la Premier League.
El club rojiblanco pediría 150 millones de euros por Álvarez y tendría preferencia por un pago al contado, mientras que el jugador mantiene contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 490 millones. Además, el Atlético denunció al Barcelona ante la RFEF por presuntas negociaciones durante el periodo protegido del contrato, por lo que la ausencia del argentino añade todavía más incertidumbre a una situación que podría marcar el cierre del mercado.










