Un operativo de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación terminó con la captura de tres presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACS), en una acción dirigida especialmente contra las finanzas de esta estructura criminal en el departamento del Cesar.
El procedimiento se desarrolló en Bosconia, donde fueron detenidos alias ‘El Pony’, señalado como cabecilla financiero de zona; alias ‘El Niche’, quien sería el responsable de la estructura en el municipio, y un tercer presunto integrante cuya identidad no fue revelada por las autoridades.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el operativo buscaba afectar una de las principales fuentes de financiación de esta organización: la extorsión a comerciantes y habitantes de la zona.
‘El Pony’, señalado de manejar el cobro de extorsiones
Según la investigación, alias ‘El Pony’ tendría bajo su responsabilidad la coordinación del recaudo de dinero producto de extorsiones en Bosconia y El Copey.
Para desarrollar esta actividad, presuntamente habría utilizado como fachada el sistema de préstamos informales conocidos como ‘gota a gota’ o ‘cobra diarios’, una modalidad que permite establecer contacto permanente con comerciantes y ciudadanos y facilitaría, según los investigadores, las labores de presión y cobro.
La hipótesis de las autoridades apunta a que esta actividad habría servido para mantener un flujo constante de recursos hacia la estructura criminal.
El dinero obtenido mediante estas prácticas sería utilizado para fortalecer las capacidades logísticas y operativas de las ACS.
Disparos contra comerciantes: la estrategia del miedo
La investigación también relaciona a alias ‘El Pony’ y alias ‘El Niche’ con cuatro ataques contra comerciantes.
De acuerdo con las autoridades, los hechos habrían incluido disparos contra viviendas y establecimientos comerciales, acciones que presuntamente buscaban generar temor entre las víctimas y aumentar la presión para que accedieran al pago de las extorsiones.
El objetivo, según la información oficial, sería crear un ambiente de intimidación en el que los comerciantes sintieran que negarse a pagar podía traer consecuencias violentas.
La extorsión, precisamente, es considerada por las autoridades como uno de los mecanismos utilizados por estas estructuras para obtener recursos y mantener su presencia criminal.
Armas, municiones y material de las ACS
Durante los procedimientos fueron incautados diferentes elementos que ahora hacen parte del material de investigación.
Entre lo encontrado se reportó:
- Un revólver.
- 66 municiones.
- Tres proveedores para fusil.
- Cinco panfletos alusivos a las ACS.
- Dos computadores.
- Un radio de comunicaciones.
- Tres teléfonos celulares.
Estos elementos serán analizados por los investigadores para establecer posibles conexiones entre los capturados, los hechos violentos investigados y otras actividades de la organización en el Cesar.
La presencia de panfletos y equipos de comunicación también será materia de análisis dentro del proceso judicial que ahora deberán enfrentar los detenidos.
Golpe directo a las finanzas criminales
Más allá de las capturas, la operación representa un golpe a uno de los componentes que permiten la permanencia de las estructuras criminales en los territorios: el dinero producto de las actividades ilícitas.
Las autoridades sostienen que combatir la extorsión no consiste únicamente en capturar a quienes ejecutan las amenazas o realizan los cobros, sino también en identificar a quienes coordinan las finanzas, administran los recursos y utilizan diferentes mecanismos para ocultar su origen.
Por eso, la captura de quien es señalado como cabecilla financiero adquiere especial relevancia dentro de la operación.
La investigación continuará para determinar el alcance de la estructura y establecer si los tres capturados tendrían participación en otros hechos delictivos registrados en Bosconia, El Copey y municipios cercanos.
Comerciantes, en el centro de la ofensiva
El caso vuelve a poner sobre la mesa la problemática de la extorsión que afecta a comerciantes y pequeños empresarios en diferentes zonas del Caribe colombiano.
Para las autoridades, quienes desarrollan actividades comerciales deben poder trabajar sin estar sometidos a amenazas, cobros ilegales o ataques contra sus establecimientos.
La Policía aseguró que mantendrá las operaciones encaminadas a afectar las estructuras que utilizan la intimidación y la violencia como mecanismo de financiación.
La consigna, según el mensaje entregado tras el operativo, es avanzar no solamente contra los cabecillas, sino también contra los cobradores, las armas y los recursos económicos provenientes de la extorsión.
El mensaje dirigido a los comerciantes es directo: la protección debe estar en manos del Estado y no de las organizaciones criminales que pretenden imponer sus propias reglas mediante el miedo.
Los tres capturados quedaron a disposición de las autoridades competentes y será la justicia la encargada de determinar su responsabilidad individual frente a los delitos que se les atribuyen.








