Las Fuerzas Militares de Colombia pusieron en marcha durante la madrugada de este miércoles 28 de octubre una nueva operación de bombardeo contra estructuras criminales, luego de que el presidente Abelardo De La Espriella impartiera la orden al ministro de Defensa, el general en retiro Jorge Mora.
Se trata del sexto bombardeo ordenado por el mandatario desde su llegada a la Casa de Nariño. La operación está a cargo de tropas del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES), en coordinación con la Fuerza Aérea Colombiana.
Hasta el momento, la información entregada en el reporte inicial no precisa la ubicación exacta del objetivo atacado ni el balance de personas muertas, capturadas o heridas. Se espera que las autoridades militares entreguen detalles sobre los resultados de la acción.
El antecedente más reciente: ataque contra el ELN en Cauca
El quinto bombardeo mencionado en el reporte se realizó la semana pasada contra un campamento del Frente de Guerra Suroccidental del ELN, en el departamento del Cauca. Según el balance divulgado entonces, diez integrantes de esa organización fueron abatidos.
Entre ellos figuraba alias Marcos Pacífico, identificado por las autoridades como Neftalí Riascos Alegría, señalado de ocupar una posición de mando dentro de esa estructura guerrillera y de dirigir operaciones en Cauca, Nariño y Valle del Cauca.
Los organismos de inteligencia lo relacionaban con ataques contra la Fuerza Pública y la población civil, además de actividades criminales asociadas al control territorial y las economías ilegales. Estas atribuciones corresponden a los señalamientos oficiales sobre su trayectoria.
Otros bombardeos durante el Gobierno
Entre las operaciones anteriores figura el ataque del 11 de octubre contra un objetivo del Frente 33 de las disidencias de las Farc en el Catatumbo, Norte de Santander. Según el balance conocido, cuatro integrantes de esa estructura murieron, entre ellos una menor de 16 años.
También se reportó una operación en Guaviare contra estructuras de las disidencias, identificada como Operación Azarías, cuyo balance oficial fue de 23 integrantes neutralizados, seis capturados y dos menores recuperados.
Las operaciones se han desarrollado en medio de enfrentamientos entre organizaciones armadas ilegales por el control de territorios y economías ilícitas, entre ellas el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
Pendiente el balance del sexto bombardeo
La nueva acción militar abre una fase de espera por información oficial sobre el lugar intervenido, la estructura armada que sería el objetivo y los resultados de la operación.
La confirmación de estos datos permitirá establecer el alcance del bombardeo y determinar si hubo afectaciones a civiles, capturas o incautaciones de material de guerra. Por ahora, el reporte inicial se limita a confirmar que la operación fue ordenada por el presidente y ejecutada de manera conjunta por unidades de operaciones especiales y la Fuerza Aérea.










