El alto funcionario reveló que los contratos de prestación de servicios pasaron de 142 por $ 2.121 millones en 2022 a 1.199 por $ 83.583 millones en 2025.
“Entre 2022 y 2025, Colombia perdió más de 435.000 hectáreas de bosque, más del 60 % de ellas en la Amazonía. Solo en 2024 la deforestación llegó a 113.608 hectáreas, un 43,4 % por encima del año anterior, y dentro del Sistema de Parques Nacionales se multiplicó por 2,5 en un solo año”, aseguró en sus conclusiones el ministro de Ambiente, Fabio Arjona.
El alto funcionario mostró, además, cómo, en ese mismo tiempo, el Ministerio de Ambiente habría crecido como pocas entidades del Estado: “Los contratos de prestación de servicios por contratación directa pasaron de 142 por $ 2.121 millones en 2022 a 1.199 por $ 83.583 millones en 2025: 744 % más contratos y casi 39 veces el valor inicial”.
Por ejemplo, el ministro dijo: “El Fondo para la Vida y la Biodiversidad recibió apropiaciones por $ 1,8 billones de pesos y ejecutó, en promedio, el 16,5 % anual entre 2023 y 2025; en 2024 la ejecución fue del 9 % sobre $ 868.694 millones. No es un problema contable: es agua no protegida, restauración no realizada y comunidades que esperaron un proyecto que nunca llegó”.
Arjona también recopiló lo que sí se invirtió, pero no se habría hecho necesariamente bien: “El Ministerio comprometió $ 474.129 millones del Sistema General de Regalías en 25 proyectos ambientales durante 2025, desconociendo de manera reiterada la regla más elemental del proceso: aprobar en orden descendente de calificación”.
Por otro lado, “en el Ideam, la revisión de contratación identificó 176 grupos de registros duplicados por $ 33.470 millones y 26 procesos adjudicados con una sola oferta por $ 7.642 millones”.
Los que pagan el precio
Según el ministro Arjona, aparte de estos hechos de gran impacto ecológico y presupuestal, hay uno muy preocupante, relacionado con la pérdida de vidas humanas: “Colombia registró 48 de los 146 homicidios de personas defensoras del ambiente documentados en el mundo durante 2024, después de 79 en 2023. Donde el bosque cae, el Estado también se retira, y quienes primero lo advierten son los que pagan el precio”.










