Más de media tonelada de clorhidrato de cocaína lista para su distribución fue destruida en zona rural de El Retorno. Este es el cuarto laboratorio de clorhidrato de cocaína desmantelado durante el 2026 y representa una afectación superior a los 4200 millones de pesos para las economías ilícitas de la Estructura Jhon Linares, del grupo armado organizado residual Bloque Jorge Suárez Briceño.
En desarrollo de operaciones militares enmarcadas en el Plan de Campaña Ayacucho Plus, tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.º 33, orgánico de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 11, sostuvieron un combate de encuentro con presuntos integrantes de la Estructura Jhon Linares, en la vereda Mirolindo, municipio de El Retorno, en el departamento del Guaviare.
Posteriormente, durante el registro del área y con apoyo judicial de agentes la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, fue ubicado y destruido un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, donde se hallaron 640 kilogramos del alcaloide, además de insumos, maquinaria y equipos empleados para su producción y empaque.
Con este resultado, las unidades de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 11 completan en lo corrido de 2026 la destrucción de cuatro laboratorios para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, un laboratorio de permanganato de potasio y 24 laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca. En esta operación también fueron destruidos 75 kilogramos de carbón activado, 100 kilogramos de soda cáustica, 150 kilogramos de permanganato de potasio y 2194 galones de insumos líquidos y combustibles, además de una prensa hidráulica, empacadora al vacío, secadoras, hornos microondas, planta eléctrica y otros elementos utilizados en la producción del estupefaciente.
La presión operacional sostenida contra las economías ilícitas y las capacidades logísticas de estos grupos armados organizados residuales ha generado afectaciones significativas a sus fuentes de financiación.
De acuerdo con información de inteligencia militar, estas estructuras continúan buscando mecanismos para atacar a las unidades de la Fuerza Pública desplegadas en la región, entre ellos el empleo de drones acondicionados con dispositivos explosivos improvisados, acciones que no solo amenazan a los soldados, sino que exponen de manera indiscriminada la vida e integridad de los habitantes de las zonas donde pretenden ejecutarlas.
Las operaciones militares de la Fuerza de Tarea Omega del Ejército Nacional continuarán de manera permanente en Meta, Guaviare y Caquetá, con el propósito de debilitar y derrotar las capacidades de los grupos armados organizados residuales, afectar sus economías ilícitas y proteger a la población civil. Estas acciones se desarrollan en coordinación con las demás autoridades del Estado, con estricto respeto por los derechos humanos y observancia del derecho internacional humanitario.










