Una nueva operación internacional contra las estructuras del narcotráfico terminó con el hundimiento de una embarcación señalada por Estados Unidos de estar vinculada a la organización criminal ecuatoriana Los Choneros.
La acción se desarrolló el 2 de septiembre en aguas internacionales del Pacífico oriental y contó con la participación de las Fuerzas Armadas estadounidenses y autoridades de Ecuador, como parte de una operación coordinada contra las redes logísticas utilizadas para el tráfico marítimo de drogas.
De acuerdo con el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), labores de inteligencia permitieron ubicar la embarcación, que presuntamente funcionaba como un punto flotante de abastecimiento para operaciones de narcotráfico relacionadas con Los Choneros.
La intervención estuvo a cargo de marines y marineros estadounidenses desplegados desde el buque anfibio USS San Antonio (LPD-17). Los uniformados abordaron la embarcación y realizaron una inspección sin que se registraran incidentes.
Los ocupantes fueron posteriormente entregados a las autoridades ecuatorianas. Una vez concluido el procedimiento de registro, las fuerzas estadounidenses procedieron a hundir la embarcación.
Según Washington, el barco no era utilizado directamente para transportar cargamentos de droga, sino para proporcionar combustible y otros elementos de apoyo a las denominadas “narcolanchas”, empleadas por organizaciones criminales para movilizar cocaína a través del Pacífico con destino a Centroamérica, México y posteriormente Estados Unidos.
El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur y responsable de la operación, aseguró que Estados Unidos está adoptando medidas para golpear las estructuras logísticas de las organizaciones dedicadas al narcotráfico en el hemisferio.
“Estamos tomando medidas decisivas para desmantelar y destruir las sofisticadas redes logísticas utilizadas por los narcoterroristas para traficar drogas y propagar violencia en todo el hemisferio occidental”, afirmó Donovan.
La operación se enmarca en el fortalecimiento de la cooperación regional promovida por Washington mediante la denominada Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C), iniciativa orientada a coordinar acciones entre países para enfrentar las organizaciones criminales transnacionales.
Los Choneros se encuentran entre las principales estructuras criminales de Ecuador y han sido señalados por las autoridades de ese país de participar en actividades como narcotráfico, extorsión, secuestro y homicidio, además de mantener presuntos nexos con organizaciones internacionales dedicadas al tráfico de cocaína.
La organización alcanzó notoriedad internacional tras la fuga de su antiguo líder, José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, quien posteriormente fue capturado. La ofensiva contra las estructuras asociadas a Los Choneros continúa siendo uno de los principales componentes de la estrategia de seguridad ecuatoriana y de la cooperación antidrogas con Estados Unidos.









