El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella avanza hacia el levantamiento de la restricción que impedía a Colombia exportar carbón a Israel, una decisión que podría reabrir uno de los mercados que las empresas mineras colombianas perdieron durante la administración de Gustavo Petro.
El anuncio fue recibido con expectativa por el sector carbonífero, especialmente por Drummond, uno de los principales productores y exportadores de carbón del país. Su presidente, José Miguel Linares, confirmó que el Gobierno ya publicó para comentarios un proyecto de decreto que busca eliminar la limitación a las exportaciones hacia Israel.
“Esperamos que el gobierno quite la limitación de exportaciones a Israel”, señaló Linares, quien consideró positiva la decisión y manifestó que, una vez concluya el periodo de comentarios, esperan que la medida quede formalmente expedida.
La restricción había sido adoptada durante el gobierno de Gustavo Petro como parte de la posición de Colombia frente a la guerra en la Franja de Gaza. La decisión generó fuertes críticas dentro del sector minero, que advertía sobre la pérdida de un mercado para el carbón colombiano.
Drummond advierte que recuperar el mercado no será fácil
Aunque la eventual eliminación de la restricción permitiría nuevamente las ventas, Drummond reconoce que Colombia tendrá que enfrentar una dificultad: Israel buscó otros proveedores durante el periodo en que dejó de recibir carbón colombiano.
“Después de dejarle vender a Israel, ellos buscaron otro proveedor”, explicó Linares, al advertir que recuperar la participación que tenía Colombia no será un proceso inmediato.
El empresario cuestionó además el impacto que, según el sector, tuvo la decisión sobre las exportaciones colombianas.
La discusión adquiere relevancia porque el carbón continúa representando una fuente importante de ingresos por exportaciones, regalías y actividad económica para diferentes regiones productoras.
¿Volverá Colombia a producir 30 millones de toneladas?
Drummond también tiene entre sus objetivos aumentar nuevamente su producción y sus exportaciones hasta alrededor de 30 millones de toneladas de carbón.
La compañía considera que, además de recuperar mercados tradicionales, Colombia debe continuar buscando compradores en Asia, región que actualmente representa una parte importante de las ventas internacionales del carbón colombiano.
El debate, sin embargo, no se limita al comercio exterior. El sector minero también espera conocer qué ocurrirá con la carga tributaria de la industria en la reforma tributaria que el Gobierno tendría previsto presentar en septiembre.
Durante la administración Petro, las empresas mineras enfrentaron mayores cargas tributarias y una política orientada a reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
¿Cambio de rumbo frente al carbón?
El eventual regreso del carbón colombiano al mercado israelí también plantea una pregunta de fondo sobre la política energética del nuevo Gobierno.
Mientras la administración anterior defendió una transición energética con una reducción progresiva de la dependencia de los combustibles fósiles, el Gobierno de De La Espriella ha mostrado una posición más favorable hacia el aprovechamiento de los recursos mineros y energéticos del país.
La eliminación de la restricción a Israel sería, en ese sentido, una señal de reorientación de la política comercial y energética colombiana.
Ahora falta conocer el texto definitivo del decreto, las observaciones que se presenten durante el periodo de comentarios y, finalmente, si el Gobierno mantiene su decisión de levantar la prohibición.
Para Drummond, el desafío no terminará con la firma del decreto: Colombia tendrá que convencer nuevamente a los compradores israelíes de regresar al carbón colombiano después de haber perdido ese mercado frente a otros proveedores.










