La Junta Directiva del Banco de la República decidió este miércoles aumentar en 25 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria, que pasó de 12 % a 12,25 %, en una decisión adoptada por mayoría y que marca un nuevo endurecimiento de la política monetaria en Colombia.
El incremento se produce después de que el Emisor mantuviera la tasa en 12 % durante su reunión de julio. En esa oportunidad, cuatro integrantes de la Junta votaron por mantenerla sin cambios, mientras tres respaldaron un incremento de 50 puntos básicos.
La decisión de septiembre está relacionada con el comportamiento reciente de la inflación. Según el Banco de la República, la inflación anual llegó al 6,2 % en agosto, impulsada principalmente por los precios de los alimentos y los bienes y servicios regulados. La inflación de servicios también aumentó y se ubicó en 7,2 %.
El Emisor también señaló que la inflación básica, que excluye alimentos y regulados, alcanzó el 6,1 % anual, su nivel más alto durante el último año. A esto se suman riesgos asociados a factores climáticos, entre ellos la posible materialización del fenómeno de El Niño, que podría generar nuevas presiones sobre los precios de alimentos y regulados.
La nueva tasa tiene además un componente institucional particular: es la primera decisión de la Junta Directiva del Banco de la República en la que participa el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, a través del ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien integra la Junta en representación del Ejecutivo.
La votación no fue unánime. Cuatro miembros de la Junta respaldaron el incremento de 25 puntos básicos, mientras dos votaron por mantener la tasa en 12 % y uno propuso un aumento mayor, de 50 puntos básicos.
Con la decisión, el Banco de la República mantiene una postura monetaria restrictiva, en un escenario en el que las autoridades buscan contener las presiones inflacionarias y evitar que el aumento de los precios se prolongue.
Para los hogares y empresas, una tasa de política monetaria más alta puede traducirse en condiciones de crédito más costosas, dependiendo del tipo de préstamo y de la forma en que las entidades financieras trasladen las condiciones del mercado. Al mismo tiempo, la estrategia busca contribuir a moderar las presiones sobre los precios.
El Banco de la República continuará evaluando la evolución de la inflación, las expectativas de precios, el comportamiento de la actividad económica y otros factores nacionales e internacionales antes de adoptar sus próximas decisiones sobre las tasas de interés.










