La Policía Metropolitana de Barranquilla desarticuló el grupo delincuencial común organizado denominado ‘Los Picachú’, el cual se dedicaba al tráfico local de estupefacientes, elaborando productos comestibles con narcóticos para luego venderlos a niños, niñas y adolescentes en el área metropolitana de Barranquilla.
La investigación fue realizada en coordinación entre la Unidad Básica de Investigación Judicial de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Metropolitana de Barranquilla y el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, y contó con personal encubierto, con el cual se pudo constatar que eran cinco las personas que se dedicaban a la fabricación, tráfico o porte de estupefacientes, corrupción de alimentos, destinación ilícita de muebles o inmuebles, suministro (en este caso de estupefacientes) a menores y estímulo ilícito, configurando un concierto para delinquir.
Además, se estableció que el actuar delictivo de estas personas habría puesto en riesgo la integridad de por lo menos 10 menores estudiantes de centros educativos, los cuales consumieron productos alimenticios que habían sido elaborados con marihuana, sufriendo una intoxicación, motivo por el cual tuvieron que ser atendidos en centros asistenciales.
El modus operandi de este grupo delictivo consistía en la creación de alimentos o dulces como galletas, brownies, arequipe, gomitas, pasabocas de harina.
De acuerdo con la investigación, la encargada de la elaboración de estos productos era alias ‘La Repostera’, quien recibiría los insumos de alias ‘La Surtidora’. Posteriormente, los productos eran ofrecidos mediante publicidad a través de redes sociales; alias ‘La Modelo’ era la encargada de este proceso.








