Desde las primeras horas, el sonido de los motores comenzó a dominar el escenario, mientras miles de aficionados se acercaban para disfrutar de una programación que tiene como gran atractivo el encuentro entre dos generaciones de una de las familias más reconocidas del automovilismo nacional: Juan Pablo Montoya y su hijo Sebastián Montoya.
La jornada, además, tiene un propósito que va mucho más allá del espectáculo. Los recursos generados por el evento serán destinados a apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.
Una familia que lleva el automovilismo en la sangre
Antes de que Juan Pablo y Sebastián protagonizaran el esperado duelo, la pista sirvió para recordar los orígenes de la familia Montoya.
Pablo Montoya, padre del reconocido piloto colombiano, y su hermano Diego volvieron a ponerse al volante de vehículos de montaña, reviviendo una etapa que hace parte de la historia deportiva de la familia.
La escena permitió mostrar cómo la pasión por los motores pasó de una generación a otra hasta llegar a Sebastián, quien actualmente construye su propia carrera en las categorías internacionales.
De los clásicos a los SuperCars
El público que asistió al Gran Malecón también pudo disfrutar de una impresionante exhibición de vehículos.
Los SuperCars fueron protagonistas con modelos de Porsche y otras máquinas de alto rendimiento que despertaron la atención de los aficionados.
La jornada también ofreció un viaje por la historia del automóvil con una colección de clásicos, entre ellos un Porsche 356, un América Roadster de 1954, un Ferrari 328 GTS, Chevrolet Corvette de 1957 y 1958 y un Ford Mustang Fastback de 1966.
Las máquinas permitieron apreciar cómo ha evolucionado el diseño, la potencia y la tecnología del automovilismo a lo largo de las décadas.

Sebastián pisa el acelerador
Uno de los momentos destacados llegó con la salida a pista de Sebastián Montoya.
El joven piloto realizó varias vueltas a bordo de un monoplaza utilizado durante su paso por Prema Racing, escudería con la que compitió en las categorías de formación rumbo a la élite del automovilismo.
Sebastián actualmente compite en Fórmula 2, una categoría considerada fundamental en el camino de los pilotos que aspiran a llegar a la máxima categoría mundial.
Su evolución ha despertado interés entre los seguidores colombianos, especialmente por llevar uno de los apellidos más importantes de la historia del automovilismo nacional.
Juan Pablo volvió a una máquina histórica
Luego llegó uno de los momentos más emotivos para los aficionados.
Juan Pablo Montoya regresó al volante de un vehículo que guarda un lugar especial en su trayectoria: el Camaro con el que compitió en IndyCar y con el que consiguió su histórica victoria en las 500 Millas de Indianápolis en 2000.
Aquel triunfo convirtió a Montoya en una figura mundial y abrió uno de los capítulos más importantes de la historia del automovilismo colombiano.
El piloto bogotano también dejó huella en la Fórmula Uno y posteriormente compitió en NASCAR, convirtiéndose en uno de los pocos pilotos que han conseguido destacarse en diferentes disciplinas del automovilismo internacional.
Todo listo para el gran Montoya vs. Montoya

Con las exhibiciones y las primeras vueltas completadas, el Gran Malecón quedó preparado para el momento más esperado del Circuito Pony Malta: el duelo entre Juan Pablo y Sebastián Montoya.
Padre e hijo compartirán la pista en un espectáculo que promete convertirse en una de las imágenes más recordadas del evento.
Pero detrás de los motores existe un mensaje todavía más importante.
El evento busca aportar a la atención de las familias que resultaron afectadas por el terremoto que golpeó diferentes regiones del país. Por decisión de sus organizadores y de la Alcaldía de Barranquilla, las utilidades serán destinadas a apoyar la recuperación de las comunidades damnificadas.
Así, una jornada que nació alrededor de la pasión por el automovilismo terminó adquiriendo un significado social.
Barranquilla acelera, los Montoya se enfrentan en la pista y la solidaridad se convierte en el verdadero protagonista del Circuito Pony Malta 2026.










