La emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió diferentes zonas de Colombia también puso en marcha los mecanismos de prevención y solidaridad en Barranquilla.
Aunque el Distrito informó que no se han registrado daños en la ciudad, las autoridades mantienen activos sus protocolos de emergencia y preparan una respuesta humanitaria para apoyar a las comunidades que resultaron afectadas por el fuerte movimiento telúrico.
Una de las primeras medidas adoptadas fue la habilitación de un centro de acopio permanente en el sector de Barranquillita. El punto está ubicado en la carrera 43 # 6-120 y permanecerá abierto las 24 horas para recibir las donaciones de los barranquilleros.
Entre los elementos que pueden llevar los ciudadanos se encuentran alimentos no perecederos, agua potable, insumos médicos, productos de aseo, artículos para bebés, ropa en buen estado y colchonetas.
La recepción y clasificación de las ayudas estará a cargo de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo, que posteriormente coordinará su distribución hacia las zonas del país que requieran asistencia.
Mientras se organiza esta respuesta, la ciudad permanece bajo vigilancia. Fernando Fiorillo Zapata, director de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo, informó que el terremoto fue percibido de manera leve en algunos sectores, principalmente por personas que se encontraban en edificios.
Como medida preventiva fueron evacuadas varias estructuras, entre ellas la sede de la Alcaldía en el Paseo Bolívar, la Torre Manzur, el edificio de Salud Total y la Gobernación del Atlántico.
Según explicó Fiorillo, las evacuaciones no obedecen a daños estructurales confirmados, sino a la aplicación de los protocolos de prevención establecidos para este tipo de emergencias.
“Obedece a lo que siempre debe movernos en todos actos de nuestras vidas, a la prevención”, manifestó el funcionario.
El Distrito también mantiene activo un Puesto de Mando Unificado, desde donde se realiza seguimiento a la situación y se coordinan las acciones con las diferentes entidades de respuesta.
Las instituciones de salud continúan con sus protocolos de emergencia y la línea 195 permanece habilitada para recibir reportes de la ciudadanía.
Por ahora, el balance oficial en Barranquilla es de normalidad y no existen reportes de afectaciones relacionadas con el terremoto. Sin embargo, las autoridades insisten en mantener la calma, atender las recomendaciones de prevención y reportar cualquier situación que pueda representar un riesgo.
Mientras tanto, el llamado del Distrito se concentra en la solidaridad. La prioridad ahora es canalizar de manera organizada las ayudas que puedan llegar desde Barranquilla hacia las familias que enfrentan las consecuencias del terremoto en otras regiones del país.









