Una serie de chats que, según Noticias RCN, se encuentran en poder de organismos de inteligencia revelaría un supuesto plan atribuido a Geovany Andrés Rojas, alias ‘Araña’, para generar alteraciones del orden público durante la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella, realizada el pasado 7 de agosto en Cali.
De acuerdo con la información conocida por el medio, los Comandos de Frontera habrían movilizado 3.000 millones de pesos con el propósito de financiar marchas, movilizaciones campesinas y posibles bloqueos en distintas regiones del país.
El objetivo que aparece en los mensajes sería ejercer presión sobre el nuevo Gobierno para impedir que ‘Araña’ fuera extraditado a Estados Unidos, país que lo requería por delitos relacionados con narcotráfico y organización criminal.
Los chats mencionados por Noticias RCN hacen referencia a movimientos de dinero, abastecimiento de combustible y alimentos, así como a la preparación de un eventual paro en Putumayo y Nariño. También aparece Valle del Cauca entre los territorios mencionados dentro del supuesto plan.
El dinero y las movilizaciones
Según los reportes de inteligencia citados por Noticias RCN, los recursos habrían llegado a Cali días antes de la ceremonia de posesión presidencial.
Uno de los mensajes conocidos por el medio advertía sobre el supuesto traslado de los $3.000 millones para financiar movilizaciones campesinas y acciones destinadas a alterar el desarrollo de la posesión.
Las conversaciones también mencionan a una persona que habría actuado como intermediario para recibir los recursos y coordinar las movilizaciones. Su identidad no ha sido revelada públicamente y, según el reporte periodístico, permanece bajo reserva mientras avanzan las investigaciones.
Otro de los mensajes señala que se estaría preparando un paro de grandes dimensiones en Putumayo y Nariño, con bloqueos de carreteras y restricciones al tránsito.
La hipótesis de inteligencia apunta a que las movilizaciones no tendrían únicamente un propósito de protesta, sino que buscarían convertirse en un mecanismo de presión para frenar la extradición de ‘Araña’.
La extradición que buscaban impedir
El supuesto plan se conoció después de que el Gobierno colombiano hiciera efectiva la extradición de Geovany Andrés Rojas a Estados Unidos.
‘Araña’, identificado como cabecilla de los Comandos de Frontera, había participado como vocero de esa estructura en los diálogos adelantados durante la administración de Gustavo Petro. Su captura se produjo en febrero de 2025, cuando era requerido mediante circular roja de Interpol.
Posteriormente, el proceso de extradición permaneció suspendido mientras Rojas participaba en los acercamientos de paz. En agosto de 2026, el presidente De la Espriella autorizó nuevamente su entrega a las autoridades estadounidenses.
Finalmente, el 25 de septiembre se concretó la extradición. Rojas fue trasladado desde Bogotá hasta el área metropolitana de Barranquilla y posteriormente entregado a las autoridades de Estados Unidos en el Comando Aéreo de Combate No. 3, en Malambo, Atlántico.
¿Qué buscaba el supuesto plan?
La información revelada por Noticias RCN plantea que la estructura armada habría buscado generar presión social y territorial para condicionar una decisión del Gobierno sobre la extradición.
Los chats hablan de movilizaciones campesinas, un eventual paro cívico, bloqueos de vías y abastecimiento de alimentos y combustible para sostener las protestas.
También se menciona a alias ‘Darío’ o ‘Popeye’ como supuesto articulador dentro de la operación. Sin embargo, estas afirmaciones corresponden a información de inteligencia citada por el medio y deberán ser corroboradas dentro de las investigaciones correspondientes.
La revelación se produce apenas tres días después de que ‘Araña’ fuera entregado a la justicia estadounidense. Según la Presidencia, con esta extradición el Gobierno contabilizó 94 entregas de personas requeridas por otros países desde el inicio de la actual administración.
Por ahora, el contenido de los chats constituye una línea de investigación sobre un supuesto plan de los Comandos de Frontera. Será tarea de las autoridades establecer la autenticidad de las comunicaciones, el origen y destino de los recursos mencionados y la eventual responsabilidad de las personas señaladas.










