El sector financiero activó un paquete de alivios económicos para familias y empresas afectadas por el terremoto que golpeó diferentes regiones de Colombia, con medidas que buscan reducir la presión sobre quienes enfrentan pérdidas y dificultades económicas a raíz de la emergencia.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció que el programa contempla un aporte estimado de $1,1 billones, destinado a beneficiar a damnificados de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, departamentos que se encuentran entre los más afectados por la tragedia.
Entre las principales medidas se encuentran periodos de gracia de hasta 12 meses, durante los cuales los afectados podrán contar con un alivio en sus obligaciones financieras.

El paquete también contempla la condonación de intereses, la suspensión de procesos y cobros jurídicos relacionados con las obligaciones de los damnificados y mecanismos para proteger su historial crediticio, con el propósito de evitar que la emergencia termine generando un deterioro adicional en su situación financiera.
A esto se suma la aplicación de los seguros bancarios correspondientes, de acuerdo con las condiciones de cada crédito y los casos particulares.
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El Gobierno señaló que la iniciativa busca que las familias y empresas afectadas puedan concentrar sus esfuerzos en la recuperación de sus viviendas, negocios y actividades productivas, sin que las obligaciones adquiridas antes del terremoto se conviertan en una carga imposible de asumir.
Para las empresas damnificadas, los alivios también representan una alternativa para preservar su capacidad de operación y contribuir a la recuperación del empleo y de la economía local en las zonas golpeadas.
La medida hace parte de la respuesta que diferentes sectores del país han puesto en marcha tras el terremoto, que además de dejar daños en viviendas e infraestructura, generó importantes afectaciones sobre la actividad comercial y productiva.
El programa financiero se suma así a las donaciones empresariales, ayudas humanitarias y recursos destinados por el Gobierno para atender la emergencia y avanzar posteriormente hacia la reconstrucción.
La expectativa es que los alivios permitan darle un respiro financiero a miles de hogares y negocios mientras comienza una de las etapas más complejas de la emergencia: la recuperación económica y la reconstrucción de las zonas afectadas.










