Reportes de alta inteligencia del Estado señalan que Naín Pérez Toncel, conocido bajo el alias de Bendito Menor y cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), habría sido asesinado por integrantes de su misma estructura criminal tras una serie de pugnas internas y desacuerdos con la cúpula del grupo armado.
La orden de ajusticiarlo habría sido impartida por un sujeto conocido con el alias de Patiliso, debido a la indisciplina e insubordinación recurrente del joven delincuente. La hipótesis cobró fuerza luego de que las autoridades detectaran la interrupción total de sus comunicaciones en las zonas donde operaba en la Costa Caribe.
Presión militar y descontento interno
Fuentes del equipo de búsqueda confirmaron que la ofensiva desplegada por la Fuerza Pública generó fuertes fracturas dentro de la organización criminal:
Pérdida de rastro: “Tenemos tres días que no ha salido en las interceptaciones que venimos realizando en esta zona por donde él se mueve y fuentes humanas nos dijeron que lo habían asesinado porque no acataba órdenes”, explicó un oficial del operativo.
Presión del Gobierno: Integrantes de las ACSN culpaban directamente a Bendito Menor de atraer el cerco militar y la persecución de la administración del presidente Abelardo De La Espriella sobre la estructura en los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira.
Operativo internacional por tierra, aire y mar
Antes de conocerse las informaciones sobre su ajusticiamiento, la Fuerza Pública y la Policía Nacional, en coordinación con inteligencia de Estados Unidos, mantenían un cerco estratégico sobre Bendito Menor, quien previamente había lanzado amenazas contra figuras políticas en redes sociales.
Las maniobras de rastreo contemplaban la vigilancia del mar Caribe, vía que el cabecilla utilizaba a bordo de lanchas rápidas junto a su anillo de seguridad para evadir la acción de las autoridades y cruzar las fronteras marítimas nacionales.










