El Gobierno nacional propone trasladar $750.000 millones que estaban previstos para la Línea 1 del metro de Bogotá y las obras de la calle 13, con el propósito de financiar medidas que permitan enfrentar el riesgo de un apagón en la Costa Caribe ante la amenaza del fenómeno de El Niño.
El anuncio fue realizado por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, durante la defensa de una adición presupuestal para 2026 ante las comisiones económicas del Congreso. Según explicó, los recursos corresponden a apropiaciones que no están comprometidas y que podrían reasignarse sin afectar la ejecución de las obras de transporte en otras regiones del país.
De acuerdo con el funcionario, $437.000 millones corresponden a la calle 13 y $313.000 millones a la Línea 1 del metro de Bogotá. En conjunto, la operación suma $750.000 millones.
La propuesta abrió una controversia política por el destino de los recursos originalmente asociados a proyectos de infraestructura en la capital del país.
Gobierno defiende el traslado y señala a Petro
Gómez sostuvo que la reprogramación de los desembolsos del metro de Bogotá se originó durante el Gobierno anterior, cuando se modificó el convenio de cofinanciación para trasladar pagos previstos para 2026 hacia 2027 y años posteriores.
El ministro defendió la decisión de reasignar el dinero y argumentó que el objetivo es atender una amenaza que podría comprometer la prestación del servicio de energía eléctrica en la región Caribe.
La discusión se centra en cómo financiar las medidas urgentes para el sector energético sin afectar proyectos de infraestructura que tienen compromisos presupuestales a varios años.
¿En qué se invertirían los recursos?

La adición presupuestal solicitada por el Ministerio de Hacienda asciende a $3,9 billones. De ese total, $1,2 billones se destinarían a atender la emergencia energética y $2,7 billones a financiar acciones de reconstrucción tras el terremoto mencionado en la propuesta.
Los $1,2 billones para el sector energético provendrían de la reasignación de apropiaciones que no están comprometidas. El dinero se canalizaría al Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos, que respalda pagos a empresas generadoras térmicas.
La finalidad es garantizar recursos para la generación de electricidad en un escenario de presión sobre el sistema energético, especialmente si el fenómeno de El Niño reduce la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
Los otros $2,7 billones se orientarían a la reconstrucción, mediante mecanismos que incluyen alivios tributarios y asistencia humanitaria.
La propuesta necesita aprobación del Congreso
El traslado de los recursos requiere una ley que autorice los movimientos presupuestales. El Gobierno pidió tramitarla con urgencia, con el argumento de que la vigencia fiscal termina el 31 de diciembre y los recursos que no se ejecuten podrían perderse.
El debate tendrá dos puntos centrales: la capacidad de financiar a tiempo las medidas para evitar dificultades en el suministro eléctrico de la Costa Caribe y las consecuencias que la reprogramación presupuestal podría tener sobre las obras de Bogotá.
Por ahora, el anuncio corresponde a una propuesta de modificación presupuestal que debe surtir el trámite legislativo correspondiente. La reasignación definitiva dependerá de las decisiones que adopte el Congreso.










