Según el mandatario, en este periodo se produjeron 18 capturas, siete sometimientos a la justicia, la recuperación de cuatro menores de edad y la muerte de un presunto integrante del Clan del Golfo durante el desarrollo de operaciones militares.
“Ningún miembro de nuestra Fuerza Pública fue asesinado ni resultó herido”, aseguró De La Espriella al presentar el balance, al tiempo que afirmó que la ofensiva contra las organizaciones criminales continúa en diferentes regiones del país.
El presidente también reportó resultados en la lucha contra el narcotráfico. De acuerdo con las cifras entregadas por el Gobierno, fueron incautados 3.316 kilogramos de marihuana, cinco kilogramos de cocaína, 25 kilogramos de base de coca y 1.120 kilogramos de hoja de coca.
A estas acciones se sumó la destrucción de cinco laboratorios y la incautación de insumos y plántulas que, según las autoridades, estarían destinados a actividades relacionadas con la producción de drogas ilícitas.
De La Espriella presentó además un balance acumulado desde el inicio de su administración, el pasado 7 de agosto. En ese periodo, aseguró, se han producido 12.575 capturas y se han incautado 38.637 kilogramos de estupefacientes.
El mandatario agregó que 1.318 armas de fuego han sido retiradas de circulación y que las operaciones de erradicación han permitido intervenir 1.089,8 hectáreas de cultivos de coca.
“El peor cáncer de Colombia es el narcotráfico, y lo vamos a acabar con la ayuda de Dios y de nuestra Fuerza Pública. Seguimos a la ofensiva, sin tregua contra el crimen”, afirmó el presidente.
Uno de los operativos destacados por el Gobierno se desarrolló en Zaragoza, Antioquia, contra integrantes del Clan del Golfo. De acuerdo con la información oficial, la acción militar permitió capturar a dos presuntos integrantes de la organización, lograr el sometimiento de otro y recuperar a un menor de edad.
La operación estuvo dirigida contra la subestructura Manuel Alexander Ariza Rosario. Durante las acciones, las tropas localizaron un depósito ilegal y desmantelaron una central de comunicaciones que, según las autoridades, estaría al servicio de esta estructura armada.
En el procedimiento fueron incautados ocho fusiles, dos pistolas, 1.330 cartuchos, 1.200 detonadores, 731 metros de cordón detonante y nueve granadas improvisadas.
De acuerdo con el reporte oficial, parte de este material habría sido destinado a acciones mediante drones, una modalidad que ha sido utilizada por diferentes grupos armados para atacar a integrantes de la Fuerza Pública y objetivos estratégicos.
Los resultados fueron divulgados por el presidente en medio de una estrategia de seguridad que busca intensificar las operaciones contra las organizaciones armadas y las estructuras vinculadas al narcotráfico.
El Gobierno sostiene que mantendrá la presión militar y policial en los territorios donde operan estos grupos, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para determinar las responsabilidades individuales de los capturados y las personas que decidan someterse a la justicia.









