El presidente Abelardo De La Espriella lanzó este martes una fuerte crítica contra la administración del expresidente Gustavo Petro y le pidió al nuevo contralor general de la República, Jorge Eliécer Laverde, conformar un grupo élite para investigar posibles hechos de corrupción ocurridos durante el cuatrienio anterior.
La solicitud fue realizada durante el acto de posesión de Laverde, celebrado en La Dorada, Caldas, donde el mandatario sostuvo que el país reclama resultados frente al manejo de los recursos públicos y una recuperación de la autoridad moral de las instituciones.
“Está usted frente a una Colombia que exige resultados, firmeza y que anhela recuperar la autoridad moral que fue menoscabada durante el cuatrienio anterior, un cuatrienio de piratas y ladrones”, afirmó De La Espriella durante su intervención.
El jefe de Estado pidió al nuevo responsable del organismo de control fiscal concentrar esfuerzos en identificar posibles detrimentos patrimoniales y hechos irregulares que se habrían presentado durante el gobierno anterior.
“Le solicito respetuosamente que se cree un grupo de élite de la Contraloría para identificar el robo, el atropello, el desgobierno anterior”, manifestó el presidente, según reportes sobre el acto de posesión.
La petición se suma a la ofensiva que el nuevo Gobierno viene impulsando para revisar la gestión de la administración Petro. El pasado 18 de agosto, el Ejecutivo entregó a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría el denominado ‘Libro de la Verdad’, un documento que reúne decenas de denuncias y señalamientos sobre posibles irregularidades detectadas durante el proceso de empalme. La Fiscalía anunció posteriormente la conformación de un equipo especial para realizar una valoración técnica y jurídica de esos casos.
De La Espriella insistió, sin embargo, en que la Contraloría no puede convertirse en un instrumento de persecución política. Según el mandatario, las investigaciones deben dirigirse contra cualquier persona que haya afectado los recursos públicos, independientemente de su filiación o cercanía con determinado sector político.
“No vine a tapar a nadie, que caiga quien tenga que caer, por más cercano que sea”, aseguró.
El presidente también planteó que esa misma regla deberá aplicarse dentro de su propia administración. Si algún funcionario del actual Gobierno resulta involucrado en hechos de corrupción, deberá responder ante las autoridades competentes.
La instrucción al contralor ocurre en momentos en que el Gobierno busca convertir la lucha contra la corrupción en uno de sus principales ejes de gestión. Laverde, durante su posesión, afirmó que Colombia no puede seguir tolerando que recursos públicos terminen perdiéndose en redes de corrupción y anunció una Contraloría con énfasis preventivo, tecnológico y descentralizado.
Entre los asuntos que han sido puestos bajo revisión por el nuevo Gobierno aparecen presuntas irregularidades relacionadas con contratación estatal, la UNGRD, manejo de recursos públicos, proyectos de infraestructura y otras entidades de la administración anterior. No obstante, los señalamientos deberán ser verificados por los organismos competentes y no constituyen por sí mismos una declaración de responsabilidad.
Con la llegada de Laverde a la Contraloría, De La Espriella busca que el organismo fiscal tenga un papel activo en la revisión del patrimonio público y en la identificación de posibles responsables de detrimentos contra el Estado.
El mandatario dejó así un mensaje contundente durante la posesión del nuevo contralor: las investigaciones sobre la administración anterior continuarán y, al menos en su discurso, la instrucción es que ningún funcionario tenga protección política frente a posibles hechos de corrupción.









