La declaración se produjo durante el Consejo de Seguridad realizado en Barranquilla, encuentro en el que participaron autoridades nacionales, departamentales y alcaldes de municipios del área metropolitana.
El mandatario sostuvo que la apropiación irregular de predios constituye uno de los factores que puede estar relacionado con diferentes problemas de orden público y afirmó que el Estado tiene la obligación de intervenir frente a esta situación.
“Quiero ser enfático, porque parte de los problemas de orden público deviene de esa situación. Entonces, estamos en la obligación de atenderlo con fuerza”, manifestó.
En medio de su intervención, De la Espriella lanzó una advertencia directa a quienes eventualmente resulten comprometidos en estas prácticas.
“Y que caiga el que caiga en el cartel de tierras”, afirmó.
El jefe de Estado también aseguró que no pretende proteger a ningún funcionario, empresario o particular que pueda estar relacionado con posibles irregularidades.
“Yo aquí no vine a taparle nada a nadie. Absolutamente nada a nadie”, sostuvo.
La declaración se da en momentos en que las autoridades revisan diferentes situaciones relacionadas con la ocupación, apropiación y comercialización irregular de terrenos, fenómenos que pueden generar conflictos entre particulares y afectar el orden público en diferentes regiones.
Hurto y homicidio, otras prioridades
Durante el Consejo de Seguridad, el presidente también puso el foco en dos de los delitos que, según señaló, generan mayor preocupación entre los ciudadanos: el hurto y el homicidio.
De la Espriella manifestó que la percepción de seguridad de la población está relacionada principalmente con la posibilidad de transitar por sus barrios sin convertirse en víctima de la delincuencia.
Según el mandatario, los ciudadanos no están concentrados únicamente en las operaciones militares contra grandes estructuras armadas o en las incautaciones de droga, sino en los hechos de criminalidad que enfrentan diariamente.
“La gente no está pensando en el bandido de Mordisco” ni “en las grandes incautaciones de drogas militares”, afirmó.
En cambio, sostuvo que la preocupación cotidiana está relacionada con poder salir de casa y regresar sin ser víctima de un delito.
“La gente quiere salir en su barrio tranquila sin que la roben con los botes por quitarle una bicicleta a su hijo”, expresó.
Por esta razón, el presidente aseguró que las autoridades deben concentrar esfuerzos en combatir especialmente el hurto y el homicidio.
“Ese tema del hurto y del homicidio hay que atacarlo especialmente”, afirmó.
De acuerdo con De la Espriella, estos delitos no solo generan afectaciones directas a las víctimas y sus familias, sino que también producen una fuerte sensación de inseguridad y desconfianza entre la ciudadanía.
El Gobierno nacional anunció que continuará coordinando acciones con las autoridades territoriales y la Fuerza Pública para enfrentar los principales fenómenos de criminalidad, mientras avanza en la identificación de estructuras y personas que puedan estar relacionadas con delitos contra la propiedad, la vida y el patrimonio.
El mensaje del presidente desde Barranquilla fue contundente: su administración buscará intervenir tanto las grandes estructuras criminales como las modalidades de delincuencia que afectan directamente la vida cotidiana de los ciudadanos.









