Con el propósito de proteger a los usuarios colombianos y mitigar el riesgo de cortes o afectaciones en el suministro eléctrico, el Gobierno Nacional anunció la destinación de $1,5 billones de pesos para respaldar la estabilidad del sistema energético del país.
El esquema de alivio financiero contempla un pago inicial directo de $300.000 millones orientado a las empresas generadoras térmicas, garantizando así la liquidez necesaria para la compra de combustibles y la operación de las plantas durante períodos de alta demanda.

La medida busca resolver de forma progresiva la cartera vencida con los diferentes actores de la cadena energética nacional:
Atención a saldos pendientes: Adicional al desembolso prioritario para las térmicas, el Gobierno avanza en la programación presupuestal para saldar las deudas acumuladas por subsidios de energía aplicados a los estratos más vulnerables.
Protección al usuario final: Las partidas aprobadas apuntan a mantener la sostenibilidad financiera de las comercializadoras y distribuidoras, evitando un impacto directo sobre la tarifa del servicio que pagan los hogares colombianos.










