A través de sus redes sociales, el congresista cuestionó que el hospital, que según su denuncia continúa sin atender pacientes, esté vinculando contratistas que tendrían antecedentes laborales en entidades intervenidas por el anterior Gobierno, el Ministerio de Salud y el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag).
“Forero calificó a estos funcionarios como “enchufados” de la anterior administración y dirigió un llamado directo a la ministra de Salud, Ana María Vesga, para que revise las contrataciones realizadas después de la posesión del nuevo Gobierno.
Uno de los casos expuestos corresponde a un contrato por $58,8 millones, con una duración de cuatro meses y 15 días. Según la documentación divulgada por el senador, la contratación contempla pagos mensuales superiores a los $13 millones y un último desembolso cercano a los $6,5 millones.
La persona señalada habría trabajado anteriormente en el Fomag durante 2024 y posteriormente en la Nueva EPS, donde ocupó un cargo directivo en 2025. Esta última entidad se encuentra intervenida por el Estado.
Forero también puso sobre la mesa otros contratos. Uno de ellos tendría un valor de $47,2 millones por cuatro meses y 15 días, mientras que otro alcanzaría los $48,6 millones. Un cuarto contrato mencionado por el congresista asciende a $47 millones por el mismo periodo.
De acuerdo con la información expuesta, los beneficiarios de estos contratos tendrían antecedentes laborales en entidades como Famisanar, Nueva EPS, Fomag y el propio Ministerio de Salud, durante los años de la administración anterior.
La denuncia adquiere especial relevancia porque el Hospital San Juan de Dios ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por su situación administrativa y operativa. Forero considera contradictorio que una institución que todavía no estaría prestando atención a pacientes continúe generando contratos de prestación de servicios después del cambio de Gobierno.
El senador ha mantenido una ofensiva política contra varias decisiones adoptadas durante la gestión del exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, a quien responsabiliza políticamente por parte de las dificultades que enfrenta actualmente el sector.
Entre sus cuestionamientos también está el manejo del buque hospital Benkos Biohó, cuya disponibilidad fue objeto de críticas durante la emergencia provocada por el terremoto que afectó varias regiones del país. Forero sostuvo que la administración anterior dejó el buque bajo la gestión de un hospital intervenido y cuestionó que la embarcación no estuviera disponible para atender a las comunidades afectadas en el Pacífico.
La denuncia sobre los contratos del San Juan de Dios abre ahora un nuevo interrogante para la administración de Abelardo De La Espriella: ¿quién está autorizando estas contrataciones y bajo qué criterios se están seleccionando los nuevos contratistas?
Por ahora, las afirmaciones corresponden a una denuncia pública del senador y deberán ser verificadas por las autoridades competentes. La ministra Ana María Vesga tendrá que determinar si las contrataciones cumplen con la normatividad, si responden a necesidades reales del hospital y si existen posibles conflictos de interés o continuidad de funcionarios vinculados a la anterior administración.
El caso promete convertirse en otro frente de revisión de la gestión heredada por el nuevo Gobierno, especialmente en un sector como el de la salud, donde las decisiones administrativas y el uso de recursos públicos están bajo creciente escrutinio.










