El ministro del Interior, Rodrigo Lara, hizo un llamado a los operadores de telefonía móvil Tigo y Claro para que se sumen a la atención de la emergencia en el Chocó, especialmente ante la interrupción de las clases para miles de niños afectados por el terremoto.
Durante su recorrido por municipios del Río San Juan, Lara aseguró que uno de los impactos más dolorosos de la tragedia ha sido la destrucción de instituciones educativas, situación que dejó a decenas de miles de menores sin posibilidad de asistir a sus colegios.
“Lo más triste y doloroso del recorrido por los municipios del Río San Juan, en el Chocó, fue constatar la destrucción de colegios enteros”, manifestó el jefe de la cartera del Interior al referirse a la situación encontrada en Unión Panamericana.
Ante este panorama, el ministro planteó una alternativa para evitar que los estudiantes pierdan su proceso educativo mientras avanzan las labores de reconstrucción: implementar educación virtual mediante conectividad y herramientas tecnológicas.
Por esa razón, Lara dirigió públicamente su llamado a Tigo Colombia y Claro Colombia para que aporten planes de datos y tabletas destinadas a los niños de las zonas afectadas.

“Por eso mi llamado hoy a los operadores de telefonía móvil Tigo Colombia y Claro Colombia: necesitamos planes de datos y tabletas para que los niños reciban educación virtual”, expresó.
La propuesta busca que la emergencia no termine provocando una interrupción prolongada del calendario académico en comunidades donde colegios completos resultaron afectados por el movimiento telúrico.
El llamado se suma a las distintas iniciativas que se vienen promoviendo desde el Gobierno Nacional y el sector privado para atender las consecuencias del terremoto, que dejó graves daños en infraestructura, viviendas, centros educativos y servicios esenciales en varios departamentos.
Para Lara, la recuperación del Chocó no solo implica reconstruir edificaciones, sino garantizar que las comunidades puedan mantener servicios fundamentales como la educación mientras se ejecutan las obras de reconstrucción.
La conectividad, en ese sentido, podría convertirse en una herramienta temporal para mantener vinculados a los estudiantes con sus docentes y evitar que miles de menores queden rezagados durante el proceso de recuperación.










