Verónica Alcocer, esposa del expresidente Gustavo Petro, reapareció en Estocolmo, Suecia, en medio de la controversia que se ha generado en Colombia por una serie de audios filtrados en los que se plantean señalamientos sobre presuntos hechos de corrupción, tráfico de influencias y movimientos de dinero.
La presencia de Alcocer en territorio sueco no pasó inadvertida. A su llegada al aeropuerto fue abordada por un periodista, quien le preguntó directamente por las acusaciones que han circulado durante los últimos días en Colombia.
Con un tono tranquilo, la ex primera dama negó los señalamientos y aseguró que se trata de “solo especulaciones”.
Ante la pregunta sobre el origen de esas versiones, Alcocer respondió: “No lo sé. No lo sé. La gente es…”, antes de continuar con su desplazamiento.
La aparición de Alcocer en Suecia se produce precisamente cuando el contenido de los audios filtrados ha generado nuevas preguntas sobre personas cercanas al entorno del anterior Gobierno. Hasta ahora, los señalamientos mencionados en esas grabaciones deben ser objeto de verificación por parte de las autoridades competentes y no constituyen por sí mismos una prueba de responsabilidad penal.
Desde su entorno han rechazado que el viaje tenga relación con las controversias que se adelantan en Colombia y sostienen que se trata de un desplazamiento personal que estaba programado previamente. Según esa versión, Alcocer tiene previsto regresar al país.
El episodio, sin embargo, volvió a ponerla en el centro de la atención pública. La imagen de la esposa del expresidente llegando a Estocolmo, mientras en Colombia crece el debate alrededor de los audios, rápidamente alimentó nuevas preguntas sobre su situación.

Por ahora, Alcocer mantiene su posición: niega las acusaciones y atribuye las versiones a especulaciones. Mientras tanto, cualquier eventual responsabilidad deberá establecerse a partir de investigaciones y pruebas, no únicamente por lo expresado en grabaciones o versiones difundidas públicamente.








