La información fue divulgada por una fuente a la agencia rusa TASS, que señaló que Witkoff se desplazará a Moscú, mientras Kushner tendrá como destino la capital ucraniana.
El objetivo de los viajes será mantener conversaciones con representantes de ambos países en medio de los esfuerzos de Washington por impulsar un eventual acuerdo que permita poner fin a la guerra.
La decisión de enviar a dos emisarios a las capitales de Rusia y Ucrania refleja el interés de la administración estadounidense en mantener abiertos los canales de comunicación con las partes y explorar posibles puntos de coincidencia.
El Kremlin enfría las expectativas
Mientras Washington prepara esta nueva ronda de contactos, desde Moscú las autoridades han pedido cautela frente a las expectativas de un posible avance inmediato.
El portavoz del Kremlin advirtió que todavía es demasiado pronto para hablar de progresos concretos en las conversaciones destinadas a alcanzar la paz en Ucrania.
El mensaje supone un llamado a evitar conclusiones anticipadas sobre el resultado de las gestiones diplomáticas, especialmente ante la complejidad de las posiciones que mantienen Rusia y Ucrania después de años de enfrentamiento.
La cautela rusa contrasta con el interés estadounidense por mantener activa la vía diplomática y buscar espacios que permitan acercar las posiciones de las partes.
Witkoff y Kushner, con misiones diferentes
Los desplazamientos tendrán un elemento particular: los emisarios estadounidenses no viajarán juntos al mismo destino.
Witkoff se encargará de las consultas en Moscú, mientras Kushner viajará a Kiev. De esta manera, Washington busca mantener conversaciones paralelas con los dos protagonistas centrales del conflicto.
Las reuniones podrían servir para conocer de primera mano las posiciones de cada Gobierno y evaluar las condiciones necesarias para avanzar hacia una eventual negociación.
Sin embargo, por ahora no se conocen detalles sobre la agenda específica de los encuentros ni sobre las propuestas que llevarán los representantes estadounidenses.
Una negociación todavía llena de obstáculos
El camino hacia un acuerdo de paz continúa marcado por profundas diferencias entre Moscú y Kiev.
Cualquier eventual pacto deberá abordar asuntos relacionados con la seguridad, los territorios ocupados, las garantías para Ucrania y las condiciones que Rusia estaría dispuesta a aceptar para poner fin a las hostilidades.
Por ello, la presencia de emisarios estadounidenses en ambas capitales representa un nuevo intento de explorar una salida diplomática, pero no constituye por sí misma una señal de que exista un acuerdo próximo.
El propio Kremlin se encargó de rebajar las expectativas al advertir que aún no es momento de hablar de avances.
Por ahora, Washington apuesta nuevamente por la diplomacia. Witkoff en Moscú y Kushner en Kiev tendrán la tarea de escuchar a las partes, identificar posibles puntos de encuentro y determinar si existe espacio para avanzar hacia una negociación que permita poner fin a la guerra.










