Una grave situación se registró durante la mañana de este jueves 3 de septiembre en la Base Militar de Cupiagua, ubicada en zona rural de Aguazul, Casanare, donde un soldado habría accionado su arma de dotación contra cuatro de sus compañeros.
El hecho dejó un saldo de dos militares muertos y otros dos heridos, según confirmó el Comando de la Décima Sexta Brigada, unidad orgánica de la Octava División del Ejército Nacional.
Los uniformados involucrados pertenecían al Batallón de Infantería N.° 44. De acuerdo con el reporte preliminar entregado por la institución, el episodio habría ocurrido en medio de un “hecho de intolerancia”, aunque todavía no se conocen públicamente las circunstancias que llevaron al soldado a utilizar su arma contra sus compañeros.
Tan pronto como se conoció la situación, fueron activados los protocolos establecidos por el Ejército para atender la emergencia y controlar lo ocurrido al interior de la instalación militar.
Los dos soldados que sobrevivieron al ataque fueron atendidos inicialmente en el lugar y posteriormente trasladados a un centro hospitalario de la región, donde permanecen bajo cuidado médico especializado.
Por ahora, el Ejército no ha revelado las identidades de los militares fallecidos, de los heridos ni del uniformado que habría disparado. Tampoco se ha establecido oficialmente qué ocurrió en los momentos previos al ataque ni cuál habría sido el desencadenante de la confrontación.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para reconstruir lo sucedido dentro de la base militar y establecer las responsabilidades a que haya lugar.
El caso genera especial atención por haberse registrado al interior de una instalación militar y por involucrar armas de dotación de la institución. La investigación deberá determinar cómo se produjo el ataque, cuáles fueron las circunstancias que lo rodearon y qué medidas deberán adoptarse frente al soldado involucrado.
Mientras avanzan las diligencias, el Ejército mantiene bajo seguimiento la situación de los militares heridos y coordina con las autoridades competentes los procedimientos correspondientes por la muerte de los dos uniformados.
La tragedia vuelve a poner bajo la lupa los protocolos de seguridad y convivencia al interior de las unidades militares, mientras familiares y compañeros de los soldados esperan conocer las circunstancias que desencadenaron este grave episodio en Cupiagua.










