Por: Yasher Bolívar Pérez
Steve Ballmer, propietario de Los Angeles Clippers y una de las personas más ricas del mundo, enfrenta un nuevo capítulo complicado luego de que se conociera que el FBI abrió una investigación federal relacionada con el caso de Kawhi Leonard. La pesquisa comenzó antes de que la NBA anunciara las fuertes sanciones contra la franquicia por posibles maniobras para evadir el límite salarial.
La investigación de la NBA concluyó que los Clippers utilizaron acuerdos con empresas como Aspiration, Boingo Wireless, Lockton Insurance y Daktronics para canalizar beneficios económicos hacia Leonard mediante supuestos contratos de patrocinio y marketing. Como consecuencia, el equipo perdió cinco selecciones de primera ronda del Draft, recibió una multa de 30 millones de dólares y Ballmer fue suspendido durante un año. Además, la SEC también está recopilando información sobre algunas de estas operaciones.
Ahora, el caso tomó una dimensión mucho mayor porque las autoridades federales buscan determinar de dónde provenía el dinero, cómo se movía y si existieron irregularidades financieras. Los Clippers mantienen su postura de defensa y aseguran que combatirán las conclusiones de la NBA, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de Ballmer y una franquicia que, después de años intentando cambiar su imagen, vuelve a estar envuelta en uno de los mayores escándalos de su historia.










