Diego Acevedo Garzón llevaba 18 años al servicio del sistema penitenciario y había emprendido un negocio de comidas junto a su hermano. El crimen ocurrió en el barrio Santa Cruz.
La violencia volvió a golpear a un integrante del sistema penitenciario colombiano. Diego Acevedo Garzón, guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), fue asesinado en la noche del miércoles 14 de octubre cuando se encontraba en el restaurante de su propiedad, llamado Sabor Argentino, en el barrio Santa Cruz del municipio de Girón, Santander.
De acuerdo con la información conocida sobre el caso, hombres armados que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta el establecimiento y dispararon contra Acevedo Garzón. El ataque fue mortal y dejó consternación entre quienes conocían al funcionario y su faceta como emprendedor.
La víctima llevaba 18 años de servicio en el Inpec y estaba adscrita a la cárcel de Girón. Paralelamente a su trabajo en el sistema penitenciario, había puesto en marcha el restaurante junto a uno de sus hermanos, con el propósito de sacar adelante un proyecto comercial propio.
El hecho de que el homicidio se produjera en su propio negocio añade un componente doloroso a la tragedia: Acevedo Garzón fue atacado en un espacio que también representaba el fruto de su esfuerzo por construir una alternativa económica para su familia.
De La Espriella promete que el crimen no quedará impune
Tras conocerse el asesinato, el presidente Abelardo De La Espriella se pronunció a través de su cuenta en X y aseguró que las autoridades buscarán a los responsables.
“La sangre derramada por los violentos de nuestros soldados, policías y guardias no quedará en la impunidad. Encontraremos a los responsables y responderán ante la justicia”, manifestó el mandatario.
La declaración se produjo en medio de la conmoción por el homicidio de un funcionario que llevaba casi dos décadas vinculado al servicio penitenciario.
Por ahora, la información disponible no establece quién ordenó el ataque ni cuál habría sido el motivo del crimen. Tampoco se han precisado públicamente posibles capturas relacionadas con el caso.
Las investigaciones deberán esclarecer si el asesinato estuvo relacionado con su trabajo en el Inpec, con alguna situación personal o con otra circunstancia. Cualquier hipótesis requiere respaldo probatorio antes de establecer responsabilidades.
La muerte de Diego Acevedo Garzón deja a una familia enfrentada a una pérdida irreparable y plantea nuevas preguntas sobre la seguridad de los funcionarios penitenciarios, incluso cuando se encuentran fuera de sus lugares de trabajo. La identificación y captura de los responsables será fundamental para que el caso avance ante la justicia.










