La Alianza Verde y el Nuevo Liberalismo se declaran en independencia, mientras que el Pacto Histórico y En Marcha asumen la oposición oficial; los liberales evalúan sumarse a la coalición de gobierno.
El Congreso de la República avanza en la consolidación de las bancadas políticas de cara al inicio del periodo legislativo bajo la administración del presidente Abelardo De La Espriella. La configuración de fuerzas en el Legislativo empieza a definir la viabilidad del trámite de las iniciativas gubernamentales y los márgenes del control político para el cuatrienio.
En esta reestructuración, las colectividades de la Alianza Verde y el Nuevo Liberalismo notificaron formalmente su postura de independencia, reservándose el aval o rechazo de los proyectos según su articulado. Por su parte, el Pacto Histórico y la colectividad En Marcha oficializaron su postura de oposición, ratificando una contención crítica a la agenda del Ejecutivo.










