Nuevas revelaciones conocidas este lunes 24 de agosto ponen nuevamente bajo la lupa a la Segunda Marquetalia y su presunta participación en el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay. De acuerdo con la información, integrantes de esa estructura criminal habrían contemplado entregar $600 millones para intentar apartar del camino a los fiscales que adelantaban la investigación.
La información surge de las declaraciones de Simeón Pérez Marroquín, alias ‘El Viejo’, considerado uno de los principales testigos dentro del proceso y quien alcanzó un preacuerdo con la Fiscalía que posteriormente fue avalado por un juez, con una condena de 268 meses de prisión.
Según su relato, ‘El Viejo’ habría actuado como intermediario entre quienes impartieron las órdenes y algunos de los responsables materiales del asesinato de Miguel Uribe, ocurrido el 7 de junio de 2025 en el parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá.
Las declaraciones de Pérez apuntan directamente hacia la Segunda Marquetalia, estructura disidente de las extintas Farc cuyo máximo jefe es señalado como alias Iván Márquez.
La amenaza contra los fiscales
Uno de los elementos más graves revelados, corresponde a unas interceptaciones telefónicas en las que se habría discutido la utilización de $600 millones para evitar que las investigaciones avanzaran.
En la conversación, según el medio, se plantea inicialmente la posibilidad de utilizar el dinero para influir sobre quienes tenían a su cargo el proceso. Sin embargo, la conversación habría escalado hasta contemplar una alternativa mucho más grave: atentar contra los funcionarios si no era posible detener las investigaciones por otras vías.
“Esa plata era para tenerla lista por si se podía llegar a los que llevaban la investigación. Si comían, se la daban a ellos, pero si no lo hacían para que no llegaran a la cabeza, tocaba ‘mochar la cabeza’”, relató alias ‘El Viejo’.
La expresión fue posteriormente explicada por el propio testigo. De acuerdo con su versión, “mochar la cabeza” hacía referencia a asesinar a los fiscales considerados una amenaza para los intereses de los autores intelectuales.
El contenido de estas declaraciones abre un nuevo capítulo dentro de la investigación, pues ya no se trataría únicamente de esclarecer quién ordenó y ejecutó el asesinato de Miguel Uribe, sino también de determinar si existió un plan para obstaculizar violentamente la investigación judicial.
¿Quién habría puesto los $600 millones?
Otro de los puntos que genera interrogantes está relacionado con el origen del dinero.
En las conversaciones mencionadas por el medio aparece el nombre de Kendry Téllez Álvarez, alias ‘Yako’, quien habría hablado de una persona que estaba dispuesta a aportar los $600 millones.
Según ‘El Viejo’, el dinero tendría como propósito evitar que esa persona y otros individuos de mayor nivel fueran vinculados al proceso.
“Kendry estaba hablando de un señor que estaba aportando esos $600 millones para que no lo vincularan a él y otros de más alto nivel”, aseguró Pérez.
La declaración deja abierta una de las preguntas centrales que deberán resolver los investigadores: ¿quién era la persona que supuestamente estaba dispuesta a financiar el ataque contra los fiscales y qué posición ocupaba dentro de la estructura que habría ordenado el magnicidio?
El propio testimonio apunta a que se trataría de alguien que estaría por encima de la organización criminal señalada.
El papel de la Segunda Marquetalia
Las declaraciones de alias ‘El Viejo’ han sido consideradas relevantes dentro del proceso porque, según su versión, las órdenes para ejecutar el magnicidio habrían provenido de la Segunda Marquetalia.
Pérez habría explicado a los investigadores cómo se produjo el contacto con integrantes de esa organización y cómo se habrían transmitido las instrucciones para coordinar el atentado.
Entre los nombres que aparecen en su relato están Kendry Téllez Álvarez, alias ‘Yako’, y José Manuel Sierra Sabogal, alias ‘Zarco Aldinever’.
La investigación busca establecer el alcance de las responsabilidades individuales y, especialmente, quiénes estarían detrás de la decisión de atentar contra Miguel Uribe y qué nivel de participación tuvo cada uno de los integrantes de la estructura.
Una investigación que ahora enfrenta nuevas amenazas
Las revelaciones conocidas este lunes agregan un elemento particularmente delicado: la posibilidad de que quienes estarían detrás del crimen no solamente hayan intentado ejecutar el asesinato del dirigente político, sino que posteriormente hayan considerado atacar a quienes investigaban el caso.
La hipótesis, de ser confirmada judicialmente, demostraría que la estructura criminal habría considerado diferentes mecanismos para impedir que la investigación llegara hasta los niveles superiores.
Por ahora, los señalamientos forman parte de las declaraciones y elementos conocidos dentro del proceso y deberán ser valorados por las autoridades judiciales. La existencia de las conversaciones y el alcance de las amenazas deberán ser establecidos formalmente por los investigadores.
Mientras tanto, el testimonio de ‘El Viejo’ vuelve a poner el foco sobre la Segunda Marquetalia, alias Iván Márquez y los posibles autores intelectuales del magnicidio de Miguel Uribe Turbay, al tiempo que surgen nuevas preguntas sobre quiénes pudieron financiar el plan y hasta dónde habría llegado la estructura para impedir que la justicia descubriera la verdad.










