Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, advirtió que plataformas como Facebook y TikTok no estarían logrando detectar y retirar con suficiente rapidez los contenidos utilizados por organizaciones armadas para atraer a menores de edad.
Según el organismo internacional, los grupos armados estarían aprovechando las redes sociales para difundir publicaciones que presentan de manera atractiva la vida dentro de las estructuras ilegales, además de utilizar supuestas ofertas laborales como mecanismo de captación.
La investigación de HRW señala que al menos 1.500 niños, niñas y adolescentes fueron reclutados en Colombia desde 2021, mientras que los casos han mostrado un incremento particularmente preocupante en los últimos años.
“Cada niño reclutado es una muestra del fracaso del Estado”, afirmó Goebertus al referirse a la dimensión de esta problemática.
El informe advierte que detrás de la mayoría de los casos denunciados estarían grupos armados disidentes de las antiguas Farc. Además, más de la mitad de los casos documentados se concentrarían en el Cauca.
Redes sociales, nuevo escenario de captación
Uno de los aspectos que más preocupa a Human Rights Watch es la utilización de las plataformas digitales para acercarse a potenciales víctimas.
Los investigadores analizaron más de 70 cuentas y 40 publicaciones en Facebook y TikTok que, según el informe, glorificaban la pertenencia a grupos armados o invitaban a usuarios a incorporarse a estas organizaciones.
La preocupación aumenta porque algunos de los contenidos estarían dirigidos a menores que viven en condiciones de vulnerabilidad y que pueden ser atraídos mediante promesas de empleo, dinero o mejores condiciones de vida.
HRW sostiene que los algoritmos de estas plataformas podrían incluso contribuir a ampliar el alcance de ese contenido, aunque las compañías han rechazado permitir que sus servicios sean utilizados para promover organizaciones violentas.
Meta responde a los cuestionamientos
Human Rights Watch informó que puso los hallazgos en conocimiento de Meta, compañía propietaria de Facebook.
La empresa aseguró que cuenta con mecanismos para combatir la presencia de organizaciones armadas y contenido relacionado con reclutamiento.
Meta informó que, tras revisar los casos señalados por HRW, eliminó 16 perfiles de Facebook que infringían sus políticas sobre individuos y organizaciones peligrosas.
La compañía también señaló que aplica medidas de protección para adolescentes, mecanismos de supervisión parental, moderación proactiva y herramientas para alertar a los usuarios sobre los riesgos de interactuar con este tipo de organizaciones.
Meta reconoció, además, que los grupos armados modifican constantemente sus estrategias para evadir los mecanismos de detección.
TikTok también eliminó cuentas señaladas
TikTok entregó una respuesta similar y aseguró que trabaja para impedir que grupos armados ilegales utilicen su plataforma para atacar, explotar o reclutar menores.
La compañía confirmó que eliminó 35 cuentas y el contenido asociado que fueron identificados por Human Rights Watch durante su investigación.
La plataforma explicó que utiliza sistemas de moderación automatizados y humanos, mecanismos de denuncia y canales de cooperación con las autoridades.
También señaló que los menores de 18 años cuentan con medidas adicionales de protección y configuraciones de seguridad diseñadas para limitar su exposición a contenidos y contactos potencialmente peligrosos.
TikTok indicó que durante el primer trimestre de 2026 sus mecanismos de verificación de edad llevaron a la eliminación de más de 25 millones de cuentas de menores de edad en todo el mundo.
Los niños reclutados son cada vez más jóvenes
El informe también advierte sobre la edad de las víctimas.
Datos de la Defensoría del Pueblo citados por Human Rights Watch muestran que entre 2020 y 2025 los grupos armados reclutaron con mayor frecuencia a adolescentes de 15 y 16 años.
Sin embargo, el problema no se limita a esas edades.
Más del 30 % de los casos documentados corresponderían a menores entre los 10 y 14 años, mientras funcionarios encargados de la protección infantil reportaron a HRW un aumento de casos de niños todavía más pequeños, incluidos menores de apenas 9 y 10 años.
Los niños y niñas indígenas aparecen además entre los grupos más afectados. Según el informe, representan casi la mitad de los casos documentados, pese a que las comunidades indígenas constituyen cerca del 4 % de la población colombiana.
HRW cuestiona la respuesta del Estado
Human Rights Watch también puso en discusión la capacidad de las instituciones colombianas para responder al fenómeno.
El organismo considera que los programas de recuperación y reintegración de menores desvinculados no se han adaptado suficientemente a las nuevas dinámicas de violencia y que existen diferencias en la atención dependiendo del grupo que haya reclutado al menor.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, insistió en la necesidad de que el Estado fortalezca las medidas de prevención y atención a las víctimas.
El desafío, según el informe, ya no se encuentra únicamente en las zonas rurales donde tradicionalmente operan los grupos armados. Ahora también está en los teléfonos celulares y las plataformas digitales desde las que pueden establecer contacto con niños y adolescentes.
El reporte deja así una pregunta de fondo: ¿están las redes sociales reaccionando con suficiente rapidez frente a los nuevos métodos utilizados por los grupos armados para reclutar menores en Colombia?
Human Rights Watch considera que todavía queda mucho por hacer, mientras Meta y TikTok aseguran que están reforzando sus mecanismos de detección y eliminación de este tipo de contenidos.










