La ofensiva de la Fuerza Pública contra la estructura Carlos Patiño se mantiene en el Cañón del Micay, en el departamento del Cauca, donde las autoridades reportan resultados tanto en operaciones militares como en acciones orientadas al abandono de las armas.
De acuerdo con el Ejército Nacional, durante los últimos ocho meses 41 integrantes de esta estructura han abandonado voluntariamente las filas y han iniciado procesos individuales de sometimiento a la justicia.
La institución señala que el grupo armado es señalado de estar al servicio de alias Iván Mordisco, en medio de las disputas y operaciones que se desarrollan en esta zona del suroccidente colombiano.
Uno de los componentes que más preocupa a las autoridades es la utilización de menores de edad por parte de estas organizaciones. En el mismo periodo, nueve menores fueron recuperados y quedaron bajo las rutas institucionales destinadas a garantizar su protección y el restablecimiento de sus derechos.
El resultado más reciente se registró en jurisdicción de Argelia, donde fueron recuperados tres menores de 15, 16 y 17 años. Durante el procedimiento, además, tres integrantes de la estructura decidieron abandonar las filas y entregaron material de guerra que incluía un fusil, 60 cartuchos y una mira telescópica.
A estos resultados se suman las operaciones de combate adelantadas por las tropas en diferentes municipios del Cauca. El pasado 23 de septiembre, el Ejército informó sobre la muerte de cuatro presuntos integrantes de estructuras armadas y la captura de otros dos durante acciones desarrolladas en zonas rurales de El Tambo y Guachené.
Las autoridades sostienen que las operaciones buscan afectar las capacidades armadas y logísticas de las estructuras que permanecen en el Cañón del Micay, al tiempo que se mantienen mecanismos de inteligencia y presencia territorial.
El despliegue incluye operaciones militares, labores de inteligencia y acciones de persuasión dirigidas a quienes permanecen en las organizaciones armadas para que abandonen las armas y se sometan a las rutas establecidas por las instituciones.
La situación en el Cañón del Micay continúa bajo atención de la Fuerza Pública, mientras las autoridades buscan contener la presencia de grupos armados y reducir fenómenos como el reclutamiento de menores y el control territorial ejercido por estas estructuras.










