“No robo más, no robo más…”. Esta fue la frase que una y otra vez le obligaron a repetir a un ladrón, tras ser sorprendido en flagrancia atracando a las personas que estaban a las afueras de una vivienda, en Barranquilla.
Más que agredirlo, la comunidad airada le exigía una y otra vez que repitiera estas palabras, a manera de lección.
Fueron vigilantes del sector los que lo sorprendieron y lo pusieron a “cantar” como castigo al ilícito que había cometido.








